Soltar el lastre del pasado.

 “La única forma de volver correcto el pasado es hacer correcto el futuro.”

-José María Vicedo

La única forma de vivir la vida es hacerlo en el presente. Sin embargo son muchísimas las persona que viven su vida orientados en todo momento al pasado. Y desafortunadamente, la gran mayoría de personas que viven centradas en su pasado, llevan constantemente un lastre a sus espaldas en forma de recuerdos negativos, desengaños y resentimientos sobre acontecimientos que ya pasaron, pero que les están impidiendo tomar acción de manera efectiva en su vida. Es muy difícil avanzar en una carrera cargado de pesadas piedras.

Los grandes realizadores utilizan el pasado solo para aprender valiosas lecciones, pero jamás “viven” en el. Enfocan su atención permanentemente en disfrutar de su presente y en crear un futuro apasionante e inspirador.Mantienen su enfoque en trabajar con determinación hacia ese futuro “ideal” que han creado en su mente. Y eso es lo que les aporta su gran motivación y empuje. Son siempre conscientes de que por muy mal que hayan ido las cosas en el pasado, cada instante de nuestra vida supone una nueva oportunidad de comenzar de nuevo para forjar la vida de nuestros sueños.

Si piensas demasiado en el pasado decide de una vez por todas soltar “lastre”. Basta ya de revolcarte sobre las penas pasadas. No utilices tu pasado como excusa para no conseguir resultados en el futuro. ¡El pasado, pasado está! Hoy es un nuevo día, con nuevos objetivos e ilusiones. Deja que los mediocres sigan centrados en el pasado y da un paso al frente para unirte a quienes creemos que con la actitud adecuada y una acción poderosa es posible lograr los mayores resultados que uno es capaz de soñar. Atrévete a crear en tu mente un futuro tan apasionante e inspirador para tu vida, que actúe como un gigantesco imán que tire de ti cada día para empujarte a dar lo mejor de ti mismo. ¡Basta ya de atormentarte con cosas que ya no se pueden cambiar!

La única forma de volver correcto el pasado es hacer correcto el futuro.

Si no te gustan los resultados que has conseguido hasta ahora, si no te sientes cómodo con cosas de tu pasado, ¡Cambia ya! Y comienza a crear el futuro que realmente deseas, y que desde luego mereces, soltando el lastre del pasado.

Es sencillo. La vida te ofrece ante tí un pasillo de “cemento fresco” en el que puedes dejar las huellas que tu quieras a partir de ahora. Haz que esas huellas indiquen claramente que pasaste por la vida comprometido a dar lo mejor de ti mismo en cada instante.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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Las 3 clases de liderazgo para la gestión de equipos

Todo proyecto gestionado por un equipo precisa de la colaboración e implicación de todos los miembros que lo forman para poder alcanzar el mejor resultado posible. La gestión de equipos requiere de unas dosis de liderazgo importantes por parte de la persona que dirige y motiva al equipo. La forma utilizada por el líder para la dirección del proyecto condicionará en gran medida el resultado que se podrá conseguir, estando así el tipo de liderazgo estrechamente relacionado con lo que finalmente se consigue.

En la gestión de equipos para cualquier proyecto, las decisiones se pueden llevar a cabo de diversas formas :

1 – Por imposición

En este caso, el líder “dicta” qué es lo que hay que hacer, y su voluntad es seguida de forma incuestionable por los miembros del equipo. Este modo de liderazgo puede ser efectivo, y generar resultados en el corto plazo. Sin embargo, generalmente resulta poco productivo en el largo plazo. La opinión y deseos del equipo en su conjunto no son valorados ni tenidos en cuenta en modo alguno por el líder. Sus actuaciones no se basan en sus deseos, sino en la imposición del líder. Se da así la situación de que mientras exista la obediencia, se producirán los resultados. Ahora bien, en el momento los miembros del equipo encuentren la fórmula para evitar la aplicación de la norma, desaparecerá la efectividad, generando así un efecto incluso adverso a los deseos pretendidos.

2 – Por acuerdo

Es frecuente que los distintos miembros del equipo puedan llegar a tener distintos puntos de vista entre sí, o respecto al del líder del proyecto. En este caso, lo que se acaba realizando no es lo que piensa ningún miembro del equipo, sino que el resultado es fruto de la negociación. Suele aplicarse así una solución intermedia entre las distintas posturas.

Las decisiones por acuerdo suelen ser poco efectivas, pues en muchos casos se acaba haciendo algo que no satisface realmente a nadie. Supone una postura intermedia que es poco efectiva y que además no resulta del agrado de nadie.

3 – Por alineación con un objetivo común

Este es el método más efectivo. Cada uno de los miembros tienen su propio punto de vista y opinión. Sin embargo, todos, en su conjunto subordinan su voluntad a la del proyecto. A todos les gustaría poder llevar a cabo la decisión según su postura, pero por encima de esto, entienden y comparten la necesidad del proyecto en si mismo. Su alineación y compromiso con el proyecto hace que aunque lo que es necesario para el proyecto no esté en sintonía con su voluntad, sometan su decisión a las necesidades del proyecto. Se alcanza así una situación donde la generosidad abunda, y el deseo de avance por el objetivo común hace que todos los miembros acaben deseando ceder para ver cómo se produce un avance fruto del esfuerzo común.

El líder que es capaz de generar la alineación de todo su equipo en el proyecto acaba generando la clase y calidad de resultados que éste requiere. Se producen así importantes avances y resultados. El liderazgo surgido a partir de la alineación es capaz de conseguir crecimientos muy estables y sostenibles en el tiempo. Además, consigue desarrollar el deseo y anhelo del equipo de pertenecer al proyecto. La complicidad que se genera es capaz de alcanzar las cotas más altas.

Cuando has ejercido el liderazgo para la gestión de equipos en cualquier proyecto, ¿qué opción es la que has escogido? Y cuando te has encontrado en un proyecto liderado por otros, ¿qué tipo de liderazgo has identificado? ¿Qué resultados has percibido en cada caso? ¿Qué sentimientos has desarrollado en función del tipo de liderazgo que has encontrado? Haznos llegar tus reflexiones a través de los comentarios más abajo, o a través de las redes sociales, facebook o twitter.

(*) Foto : Carlos ZGZ (Flickr)

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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7 Hábitos fundamentales de superación personal.

“La autodisciplina es la habilidad de hacer lo que se debe hacer, cuando se debe hacer, tengas o no tengas ganas en ese momento.” – Elbert Hubbard

Resulta indudable que la autodisciplina es una de las cualidades fundamentales para el logro de grandes resultados. Son necesarias altas dosis de autodisciplina cuando surgen las tentaciones de abandonar nuestros sueños eligiendo caminos más fáciles y gratos. Pero quienes deseen lograr sus mayores aspiraciones, habrán de tomar como estandarte en su vida una autodisciplina a “prueba de bombas”.

Y en este sentido, hay una serie de hábitos específicos que te ayudarán a generar un importante impulso positivo en tu vida. Existen 7 disciplinas claves en las que debes tratar de alcanzar maestría si quieres lograr grandes resultados. Son disciplinas sencillas, y pueden ser aprendidas a través de la práctica y la repetición hasta que se conviertan en sólidos hábitos.

1.-Planificación diaria. Es prácticamente imposible que el azar te lleve a alcanzar el estilo de vida de tus sueños. Una correcta planificación diaria maximiza tus posibilidades de éxito. Te permitirá situarte dentro del exclusivo grupo del 3% de la población que planifica habitualmente. Y en ese grupo se encuentran los grandes realizadores. Las personas que no sueñan estilos de vida, sino que viven el estilo de vida de sus sueños. Únete a ese grupo. Dedica unos minutos cada noche a planificar tu siguiente jornada para que suponga un avance en la dirección que tu deseas para tu vida.

2.-Establece con claridad tus prioridades para el día y atente a ellas. Una vez hayas determinados que es lo más importante a lograr para ti durante el día, cíñete a ese plan, y no te distraigas atraído por otras tareas más fáciles o gratas. Emplea a fondo tu autodisciplina y termina las tareas previstas en el orden que habías establecido.

3.-Enfócate absolutamente en la tarea que estés realizando. Utiliza a fondo tu capacidad para concentrarte. Focaliza todos tus recursos en esa tarea y evita estar pensando en diez cosas a la vez. Al principio esto resulta algo complicado de lograr, pero con la práctica verás como esa concentración mejora dramáticamente la calidad y la cantidad de resultados que consigues.

4.-Sigue a diario un plan de ejercicio y alimentación adecuada. Tu energía personal es la clave de todos tus logros en la vida. ¿De qué valdría tener los mayores sueños y aspiraciones, si luego no tienes la energía suficiente ni tan siquiera para levantarte de la cama? Marca como prioridad número uno en tu vida tu salud. Dedica un tiempo diario a cuidar tu posesión más valiosa: ¡Tu mismo! No hay excusa posible. Si no lo estás haciendo, hoy ha de ser el día. Inicia un programa sencillo de ejercicio. Algo tan simple como dar un vigoroso paseo y hacer algunos sencillos ejercicios de fuerza puede ser suficiente. Tira toda la comida basura que tengas en tu despensa y comienza a comer de una manera más sana y equilibrada. Decide ahora mismo multiplicar por diez tu energía en los próximos meses.

5.-Dedica tiempo de calidad a las personas importantes de tu vida. El tiempo que pasa ya no regresa. Nunca echarás de menos el haber pasado más tiempo en la oficina, pero si no haber dado ese abrazo, esa palabra de ánimo o ese consuelo a alguien que te importa. Pon lo primero, primero en tu vida. Sitúa a las “personas especiales” de tu vida en el lugar que merecen.

6.-Genera un proceso de aprendizaje y crecimiento continuo. Nunca olvides que el éxito es un camino, no un destino. Es esa sensación de ir mejorando día a día la que aporta realización a nuestras vidas. Piérdete si es necesario una comida, pero no dejes de dedicar al menos 30 minutos de tu tiempo diario a aprender y crecer como persona. La gran mayoría de grandes realizadores que he tenido el placer de conocer han hecho del aprendizaje continuo un hábito en su vida. Te animo a que hagas lo mismo.

7.-Visualiza diariamente tus objetivos. La sociedad actual nos empuja a vivir con tantas “prisas” que en muchas ocasiones es fácil perder el enfoque en nuestros sueños. Dedica cada mañana 5 minutos simplemente a visualizar tus principales sueños tal y como si fuesen ya una realidad en tu vida. Haz que intervengan en esa visualización todos los sentidos; imagina lo que verás, oirás y sentirás mientras disfrutas de esos objetivos conseguidos. Haz que esas visualizaciones tengan la máxima intensidad. Además, si quieres que tu mente comience a enfocar todavía con más intensidad en esos objetivos, toma una hoja de papel y escribe de tu puño y letra tus objetivos más importantes en tiempo presente, como si ya fuesen una realidad en tu vida. Escribiéndolos estás haciendo algo muy importante: estas enviando instrucciones claras y directas a tu mente subconsciente de cuales son tus verdaderos objetivos. Esto estimulará tus procesos mentales, y te mantendrá alerta de posibles acciones que pueden acercarte hacia esos objetivos.

Te reto a que comiences a trabajar con determinación en estas siete disciplinas. El impacto que tendrá ese trabajo en tu vida será de tal magnitud que te sorprenderá.
Trabaja duro en ello. ¡Mereces los resultados!

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Los grandes libros de Superación Personal : El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl

Los grandes libros de Superación Personal : El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl

En esta reseña os presento el libro: El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.

El doctor Viktor Frankl, psiquiatra y escritor, solía preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos: ¿Por qué no se suicida usted?. Y, muchas veces, de las respuestas extraía una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizá, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Tejer estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente, significativa y responsable es el objetivo con que se enfrenta la logoterapia.

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él -que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminío-, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de ser vivida? El psiquiatra que personalmente ha tenido que enfrentarse a tales rigores merece que se le escuche, pues nadie como él para juzgar nuestra con­dición humana sabia y compasivamente. Las palabras del doctor Frankl alcanzan un temple sorprendentemente esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.

La versión original de “El hombre en busca de sentido” ha sido traducida a más de veinte idiomas y se han vendido muchos millones de ejemplares de la obra en todo el mundo. La Library of Congress en Washington la ha declarado como uno de los diez libros de mayor influencia.
Una obra de arte para entender hasta dónde puede llegar el ser humano, incluso llevado a los extremos más impensables. Una demostración del poder de la mente humana para que entendamos donde reside nuestra fuerza como ser.

El hombre en busca de sentido es un libro que te estremece desde las primeras líneas y te emociona cuando lees la visión de un psicólogo que estuvo internado en un campo de concentración, donde lo único que hacia soportable el dolor corporal y el desprecio a la vida era la fortaleza mental.
Una demostración de cómo el tener una esperanza provoca que nuestro ser pueda soportar mucho más de lo que podamos pensar.
Un viaje a un lugar donde nadie quisiera estar para que aprendamos que nuestra única limitación está en nuestra mente. Uno de los mejores libros que puedas leer, no hay técnicas pero la historia y conclusiones sin duda, le darán al lector una nueva visión de lo que está haciendo con su vida.

Una frase extraída del libro resume perfectamente su contenido:
“El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo”.
Un libro que TODOS tendríamos que leer.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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¿Qué genera la gran diferencia en la gestión de equipos?

   De entre todos los aspectos que colaboran en que un equipo se convierta en un grupo de gente armónico, bien engrasado y productivo, que son muchos, existe uno que marca toda la diferencia: el reconocimiento. Si la persona que lidera el mismo sabe hacer sentirse importante a cada uno de sus integrantes, como no deja de ser bien cierto, en realidad, si dicho equipo está bien estructurado al ser todas las funciones necesarias e imprescindibles y, al mismo tiempo, que todo el entorno sepa su parecer positivo sobre cada uno de ellos porque desarrollan perfectamente su cometido, el rendimiento de esas personas está garantizado.

   Lógicamente, no se trata del halago improcedente o empalagoso, fruto más bien de la adulación o la artificialidad, sino que me refiero al sincero agradecimiento que la valoración correcta y crítica del trabajo realizado conlleva; o sea, debe ser un reconocimiento verdadero, ese que no necesita de muchos aspavientos, normalmente, y que procede de un íntimo parecer mutuo, tanto de la persona que ha realizado la labor como de la que lo ordenó, ya que el primero bien sabe cuánto se esforzó y el segundo sabe lo que cuesta hacerlo bien.

   En un equipo en el que reina el reconocimiento todo fluye mejor, todos los integrantes intentar dar su mejor versión y el aroma de la auto exigencia flota en el ambiente como máximo garante de un alto nivel de excelencia. Pero, además, la gente estará más contenta por sentirse más realizada, ya que a todos nos llena y orienta el sabernos apreciados, algo que influirá decisivamente en el ambiente cordial de trabajo y reforzará el compañerismo.

   Incluso los aspectos “negativos” fluirán mejor al aceptarse de mejor grado cualquier comentario o cualquier exigencia. Si hace falta un esfuerzo adicional puntualmente, todos estarán mejor dispuestos; si se detectan errores o formas de mejorar algún procedimiento o resultado, todos encajarán los comentarios con el espíritu positivo predominante. Y conseguir que esta parte más difícil en la gestión de equipos no suponga problema alguno sólo se me antoja posible con un ratio de reconocimiento alto, al alcance de los verdaderos líderes, ya que sabrán de antemano en qué papel se desempeñarán más eficientemente sus colaboradores y tenderán a situarlos en puntos de la cadena del proceso en los que sus habilidades les hagan más fácilmente merecedores del mismo.

   No olvidad, por tanto, que la gran diferencia en la gestión de equipos es alcanzar un grado cierto de compromiso y autosatisfacción de cada uno de sus miembros para con el conjunto y para sí mismos. Conseguido esto, conseguido el verdadero equipo: todos a una. El reconocimiento individual que el liderar nos pone al alcance es la mejor estrategia para formar un conjunto que funcione a la perfección, pues cada uno se sentirá bien a su nivel, entenderá el estatus de los demás y colaborará en el buen rodaje de todo.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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    Los grandes libros de Superación Personal : Cómo ganar amigos e influir en las personas

Los grandes libros de Superación Personal : Cómo ganar amigos e influir en las personas

A principios del S. XX, Dale Carnegie se dio cuenta de que no existía ninguna obra sobre cómo se podían mejorar las relaciones y persuadir a las personas. En su libro, basado en la experiencia propia y de muchas otras personas, se recogen unas sencillas reglas que de observarse pueden cambiar sustancialmente la vida y mejorar significativamente las relaciones personales. Gran éxito de ventas desde el momento de su publicación, es posiblemente uno de los tres libros de autoayuda más vendido de todos los tiempos. A continuación resumo los puntos que encontrarás tratados en las diferentes partes en que se divide el libro.

Reglas para tratar con el prójimo
• No critique no condene ni se queje.
• Demuestre aprecio honrado y sincero.
• Despierte en los demás un deseo vehemente.

Seis maneras de agradar a la gente
• Interésese sinceramente por los demás.
• Sonría.
• Recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
• Sea un buen oyente. Anime a los demás a que hablen de sí mismos.
• Siempre de lo que interese a los demás.
• Haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente.

Logre que los demás piensen como usted
• La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola.
• Demuestre respeto por las opiniones ajenas.  Jamás diga a una persona que está equivocada.
• Si usted está equivocado, admítalo rápida y enfáticamente.
• Empiece en forma amigable.
• Consiga que la otra persona diga “Sí, sí”, inmediatamente.
• Permita que la otra persona sea quien hable más.
• Permita que la otra persona sienta que la idea es de ella.
• Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona.
• Muestre simpatía por las ideas y deseos de la otra persona.
• Apele a los motivos más nobles.
• Dramatice sus ideas.
• Lance, con tacto, un reto amable.

Sea un lider
• Empiece con elogio y aprecio sincero.
• Llame la atención sobre los errores de los demás indirectamente.
• Hable de sus propios errores antes de criticar los de los demás.
• Formule preguntas en vez de dar órdenes.
• Permita que la otra persona salve su propio prestigio.
• Elogie el más pequeño progreso y, además, cada progreso. Sea “caluroso en su aprobación y generoso en sus elogios.
• Atribuya a la otra persona una buena reputación para que se interese en mantenerla.
• Aliente a la otra persona. Haga que los errores parezcan fáciles de corregir.
• Procure que la otra persona se sienta satisfecha de hacer lo que usted sugiere.

En definitiva, una obra que presenta una serie de principios realmente atemporales y que siguen con una vigencia absolutamente actual. Un libro con un contenido capaz de transformar positivamente la vida de cualquiera que comience a aplicar sus enseñanzas.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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Los líderes que necesitamos en la educación

 “Un hombre está bien educado si sabe dónde encontrar el conocimiento que necesita, y sabe traducir ese conocimiento en un plan de acción“ – Henry Ford

El nombre del colegio Luitpold Gymnasium posiblemente no dice mucho, pero si se sabe que su estudiante más ilustre fue Albert Einstein, probablemente se pueda tener alguna referencia. Sin embargo, este colegio no tuvo influencia positiva alguna en el sabio alemán. Se trataba de centro muy estricto, con un sistema de enseñanza mecánico y aburrido, que dejaba poco espacio para la creatividad.

Desde el primer momento, el joven Einstein mostró ser un alumno incómodo para sus maestros. Eran constantes sus preguntas en clase a los profesores, quienes en ocasiones no sabían la respuesta. El punto culminante de su paso por este centro fue cuando su profesor de griego le dijo delante del resto de alumnos, que “jamás llegaría a nada en la vida”.

Aquellos profesores, en especial el de griego, no fue un líder para Einsten. Por tanto, a partir de esta historia real, podríamos sacar una conclusión sobre el objeto de este post: el profesor ha de ser un líder para sus alumnos, una especie de sabio que, ante todo, domine por completo la materia que imparte.

Pero además del conocimiento, ese profesor ha de abarcar otras áreas, otros intangibles. La educación es la clave de una sociedad, pues determina la calidad de los individuos que la conformarán. Sin embargo, al hablar de calidad no nos estamos refiriendo solamente a los conocimientos técnicos, sino también a esos valores que, especialmente en la educación infantil, se han de inculcar en los alumnos: esfuerzo, trabajo, responsabilidad, honestidad, respeto, humildad, contribución, etc. Por tanto, y esta sería la segunda conclusión, el buen líder ha de ser también un referente moral para el alumno.

Pero los líderes que necesitamos en educación no solo han de estar en la aulas. También es preciso que los gestores públicos encargados del asunto, los políticos, entiendan la preponderancia absoluta de la educación sobre todas las demás cuestiones.

La importancia de la educación fue ya una constante en toda la filosofía clásica griega, que incluso aludía la crianza y educación como la única cuestión importante, era la cuestión “que sabía el erizo”, en alusión a un dicho popular que decía:

“Muchas cosas sabe la zorra pero una sola el erizo”

En este sentido, puede ser válido conocer aquel modelo educativo y compararlo con el actual. Hoy llama especialmente la atención, la cantidad de conocimientos que han de memorizar los niños. Parece como si la educación actual fuera una competición de acumulación de datos exclusivamente, con poco espacio para el razonamiento y la creatividad. Este cúmulo de datos teóricos lo representa el interminable número de asignaturas, con nombres variables, que tienen los niños.

Sin embargo, hace 2.500 años, los sabios clásicos instauraron en Atenas el principio “Educación física para el cuerpo y música para el alma”.

En él se encierra toda una declaración de principios que se traducía en que en las escuelas sólo debía haber dos asignaturas: educación física y música.

Según los sabios, la educación física, el deporte, aportaba a los niños agresividad y dureza y servía para hacer niños valientes y con confianza en sí mismo. Por su parte, la música les aportaba blandura y suavidad. “Música” en su sentido etimológico significa “lo que viene de las musas” y servía para desarrollar la parte artística e intelectual de los niños. Al desarrollar su parte creativa, los niños aprendían a reflexionar.

En la perfecta combinación de ambas enseñanzas, educación física y música, estaba la clave. Encontrar el equilibrio entre ambas suponía educar con plenas garantías. De hecho, la preponderancia de una u otra, determinaba el futuro de los niños, que acababan convirtiéndose en guerreros o en poetas.

Es evidente que el mundo actual requiere de otros profesionales, pero sin embargo sigue requiriendo de las mismas personas: reflexivas, creativas, con valores, etc.

Se trata en definitiva de educar personas primero, de hacer personas de calidad, y después, de hacer profesionales. Sin la base de valores que se inculcan en la educación, sin buenas personas, es difícil conseguir buenos profesionales.

Esta es la idea básica que esos líderes de fuera de las aulas, los políticos, deben entender.

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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Cómo decir que no diciendo que sí

Cualquier persona que se encuentre integrando un equipo y liderándolo en el ámbito laboral, se debe enfrentar a situaciones en las que no hay más que reorientar a un colaborador por cuanto el trabajo que presenta no va en la dirección que consideremos óptima. Ni que decir tiene que se trata de un tema delicado en todas las ocasiones, muy frecuentes por otro lado, pero más si cabe cuando el empeño y la ilusión que haya depositado en el mismo dicho compañero sean elevados. En esos “complicados” movimientos, aparentemente negativos para la percepción del subordinado con mucha facilidad, suele un líder demostrar muchos de los valores que lo ensalzan como tal y que le hacen ganarse el respeto e incluso el aprecio de sus colaboradores.

Es por ello que resulta de inapreciable valor considerar algunas tácticas que, con tacto estratégico precisamente, nos permitan afianzar el trabajo en el camino que nos interese de una forma asertiva, sin negar la mayor, sin decir que no, o que con un carácter positivo y cuasi afirmativo nos dejen comunicar aquello que se pretenda apuntar. De entre otras, os expongo cuatro posibilidades de aprender a decir que no diciendo que sí:

a.-Apelando a la resilencia. En todo equipo bien engrasado existe ese sintomático carácter que imprime el haber superado juntos muchas situaciones de conflicto, resultando más fuertes a su salida y con un sentimiento maravilloso que todos han compartido. Si el problema es de enfoque general, usar éxitos pasados o fórmulas en las que el objetivo se consiguió con la aportación común, en la que esa persona estaba dentro del equipo, lógicamente, supone apelar a posiciones afirmativas que predisponen a entender el avance como, de nuevo, común. El colaborador agradecerá el “recordatorio” y la negativa quedará en un plano de fácil descarte si se propone como una vía en la que debe él seguir desarrollando su evolución para este nuevo caso, en el que el resultado final será otro definitivamente, pero igual de enriquecedor.

En caso de que el colaborador sea nuevo, se debe aprovechar la ocasión para impregnarle de la experiencia que ya se tiene en el lugar. Con un grado mayor de receptividad si es una persona con ganas de integrarse, entenderá perfectamente que es una aportación de valor la que se le está regalando en ese momento y, además, una buena oportunidad para mejorar una fórmula de consabida validez y reafirmarse en el grupo o ante el líder, que suele ser un reto muy agradable de recibir para los nóveles o novatos. Estas reacciones hacen equipo por regla general. Seguro cuando el colaborador merece la pena.

b.-Usando la comparación. Cuando alguien aporta una solución compleja en la que hay matices que no convenzan, que suele ocurrir en casi todas las disciplinas propositivas e, incluso en las analíticas, me atrevería a decir, y también en muchos de los casos de producción directa, es muy gratificante poder ofrecer ejemplos que “mejoren” el camino escogido por el colaborador, pues éste no reconocerá como un no cualquiera de esos aspectos ya que existe un sí implícito en el hecho de aceptar la vía como válida. Saltando con velocidad por encima de los aspectos positivos y con el reconocimiento que devenga justo para ellos, por supuesto, es bueno centrarse en aquellos otros que al entender del superior se deban retocar. Si se hace contraponiendo soluciones y no sólo negativas, se percibirá por parte del compañero las ganas de colaborar y se entenderán las sugerencias como puertas abiertas a la subsiguiente exploración, de nuevo responsabilidad del colaborador, en que entenderá dirigida su libertad y no coartada. Siempre es una opción que suma y de resultados asombrosos.

c.-Valorando en condicional. Un tercer grado se da en la situación en que la propuesta en general está muy bien resuelta por parte del colaborador, tiene mucho de positivo y aporta una reflexión y una solución más que interesantes, pero que con todo y con eso, por alguna razón intuitiva o de criterio personal el líder considera que no es la apropiada para ese momento o ese cliente. El sí debe ser reconocido a nivel general de equipo, pues el trabajo y el trabajador lo merecen, pero es un caso en el que las modificaciones deberían producirse por las propias respuestas del colaborador ante las preguntas del líder, que debe ir “condicionando” las alternativas que se expongan por parte del colaborador hacia la línea que se pretenda reforzar, con preguntas del tipo ¿y si …? o ¿cómo crees que…? Es un punto delicado y que requiere cierta maestría, ya que no hay nada mal: tan sólo que no lo has hecho tú, líder, y puede que ciertos aspectos del cóctel total nada más los dispongas tú “in mente”.

Si se adquiere habilidad en esta opción de decir que no diciendo que sí, hay que hacerlo con la satisfacción de que el nivel de nuestros colaboradores es casi idóneo para delegar totalmente en ellos facetas del equipo, algo que siempre debe halagar al líder porque su trabajo ha estado bien hecho y, si realmente lo es, no tardará en encontrar la ocasión de ponerlo en práctica para que el talento de su gente florezca.

d.-Apelando a la asertividad. Por último, también debe contemplarse el caso en el que las personas que colaboran con nosotros no demuestren aceptar de buen grado las críticas, por muy positivas que éstas sean o por muy delicadamente que se realicen, usando cualquiera de las tres opciones descritas u otras a buen seguro más brillantes y que no alcanzo a nombrar en estos momentos. En esa situación sí que el líder debe explicar sin acritud y sin ningún tipo de condicionamiento cuál o cuáles son las vías que el contempla y por qué.

Si la persona considera oportuno meditarlas, perfecto. Aprenderá dos cosas: la solución y a escuchar. Si no, pues no va a ser un buen elemento para el equipo y entonces debe meditar su continuidad el líder. No hay excepciones ni con el poseedor de un talento extraordinario, a mi entender, pues ese colaborador requiere otro recorrido probablemente.

Si encontráis otras opciones, comentadlas a continuación, por favor, que es un tema precioso para ir profundizando en él.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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Ulises: ejemplo de liderazgo

La mitología clásica griega encierra verdaderas lecciones empresariales. La que hoy comparece aquí es de liderazgo y la encarna Ulises, el protagonista de “La Odisea”, la famosa fábula de Homero.

En su largo viaje (diez años) de vuelta a casa, la embarcación capitaneada por el rey de Ítaca debía atravesar la Isla de las Sirenas, cuyos bellos cantos tenían la facultad de encantar a todo el que navegaba cerca, atrayéndole hacia la muerte.

Justo antes, Ulises fue advertido por la diosa Circe de los peligros de la travesía:

“Tapa los oídos de tus hombres con cera de abeja, y si tú deseas escuchar su música haz que tus marineros te aten de manos y pies al mástil y oblígales a jurar que no te soltarán por muy cruelmente que les amenaces”.

Así lo hizo. Cuando el navío se acercó a la Isla de las Sirenas, éstas cantaron dulcemente, prometiéndole anticipar el conocimiento de todos los futuros acontecimientos que le esperaban en tierra. Ulises empezó a gritar a sus hombres, ordenándoles que le desataran, e incluso amenazándoles con la muerte si no le obedecían. Sin embargo, sus marineros obedecieron las órdenes anteriores y lo único que hicieron fue atarlo más fuerte al mástil. Así la nave siguió navegando sin peligro y las sirenas, sintiéndose humilladas por el fracaso, se suicidaron.

De este episodio fantástico se pueden extraer varias claves relativas al liderazgo:

– La importancia de tener información previa. Decía Maquiavelo que una de las características que debía tener El Príncipe es la “previsionalidad”, es decir, saber en qué sentido se van a mover los acontecimientos en el futuro. En la fábula, Ulises sabía de antemano lo que ocurriría al navegar junto a la Isla de las Sirenas. Esa información previa le salvó la vida.

– La ayuda de terceros cualificados. Tan valiosa información sobre el inminente peligro fue facilitada por la diosa Circe. El buen líder no es infalible ni autosuficiente; sino que ha de saber rodearse de sus particulares “dioses” (terrenales o no), cuyo auxilio en un momento determinado pueda resultar clave.

La ejemplaridad en el sacrificio. Ulises evitó a sus hombres que pasaran por el trance de escuchar los cantos de las sirenas, obligándoles a que se taparan sus oídos. Fue él quien sufrió tan contradictoria experiencia, atado al mástil.

La obediencia y respeto del grupo. Los marineros aceptaron y cumplieron la inusual orden de atar a su patrón al mástil. Por muy extraña que pareciera, obedecieron la orden por respeto y creencia en su líder.

–  La calidad de los miembros del equipo. Pese a que también recibieron la orden de desatar a Ulises (incluso con amenazas de muerte), los marineros decidieron incumplir esta segunda orden a sabiendas de que el capitán se encontraba bajo los efectos del encantamiento provocado por las sirenas. Fue una decisión respecto de la que no surgió duda alguna gracias al convencimiento del grupo sobre cuál era la orden correcta.

–  Compartir información. Estas dos últimas, la obediencia y calidad del grupo, son consecuencia directa de que Ulises compartió la información sobre los peligros, que le había sido facilitada previamente.

Como se puede comprobar, la mitología griega encierra lecciones que se podrían recoger en los mejores libros de “management” empresarial de hoy día.

(*) Fotografía : Gnuckx (Flickr)

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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Las 10 mejores frases de liderazgo

¿Qué es el liderazgo? ¿Cómo se ejerce el liderazgo? ¿Qué es lo que distingue a un líder? Cuando reflexionamos sobre el concepto de liderazgo encontraremos muchas definiciones, ideas y teorías. Una buena fórmula para aprender más sobre el liderazgo es precisamente a través de las frases famosas de algunos de los personajes más influyentes. A través de sus reflexiones y comentarios en forma de frases, descubriremos qué es el liderazgo.

En este artículo hemos recogido las 10 mejores frases de liderazgo :

1 – “Olvídate de la vía rápida. Si realmente quieres volar, aprovecha el poder de tu pasión” – Oprah Winfrey

2 – “Mi trabajo no es ser agradable con la gente, sino tomar a estas grandes personas y empujarlas a ser aún mejor” – Steve Jobs

3 – “La tarea de un líder es llevar a su gente desde donde está hasta donde no ha llegado jamás” – Henry Kissinger.

4 – “El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El líder arregla las velas” – John Maxwell.

5 – “No se trata de una personalidad magnética. Eso puede ser sólo facilidad de palabra. Tampoco es cuestión de hacer amigos o influir sobre las personas, eso es adulación. El liderazgo es lograr que las miras apunten más alto, que la actuación de la gente alcance el estándar de su verdadero potencial y que la construcción de personalidades supere sus limitaciones personales” – Peter Drucker

6 – “La primera responsabilidad de un líder es definir las metas. La última es dar las gracias. En el camino, el líder es un sirviente” – Max DePree

7 – “Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones dirigidos por un ciervo” – Plutarco

8 – “Aprendí que el valor no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre éste. La persona valiente no es aquella que no tiene miedo, sino la que lo conquista” – Nelson Mandela

9 – “La calidad de un líder se refleja en los niveles de exigencia que fija para si mismo” – Ray Kroc

10 – “El buen liderazgo consiste en enseñar a la gente normal a hacer el trabajo de personas superiores” – John D. Rockefeller

Seguro que conoces otras muchas frases de liderazgo. Compártelas con nosotros, y reflexionemos juntos sobre este interesante concepto. Comparte tus frases de liderazgo con nosotros más abajo en forma de comentario.

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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La sombra del éxito

Todo cuerpo opaco, o con un grado mínimo de densidad, expuesto a la radiación lumínica genera sombra. Esta ley del mundo físico también es operativa en las actividades de los seres humanos, pues todo aquello que tiene cierta enjundia y nivel crea su legado, su sombra trascendente.

Si bien el éxito tiene su primera medida en uno mismo y su satisfacción personal, en su felicidad, no deja de ser cierto que la proyección de éste sobre los demás es una segunda derivada que traslada el orden del propio éxito a otro nivel. Aquél que consigue ser feliz aportando más a los demás en el campo que fuere, podríamos decir no que es más feliz, pues sería una insensatez, pero sí que su felicidad es expansiva, radiante.

En este segundo caso, la radiación produce sombra. El éxito que va ligado a las actividades con proyección es mensurable. El interno, el propio, sólo nos tiene a nosotros mismos como parámetro y, siendo el principal y más importante, repito, no repercute en nadie más si no existe voluntad de transmisión, y es ahí, en ese querer transmitir, donde radica la fuerza del éxito o, mejor dicho, su trabajo.

Cuando las personas aplican su bienestar a cualquiera de sus acciones, desde un saludo cortés, alegre, o una predisposición constante por hacer bien su trabajo hasta, por ejemplo, crear una empresa que genere beneficios directos e indirectos, en todo ese amplio espectro la luz que se deriva de sus actos genera sombra en todos los que la reciben.

Cuanto mayor sea su intensidad y más alto llegue su foco, más sombra generará porque más personas recibirán su impacto, y este criterio para valorar nuestros resultados a nivel social es irrefutable por cuanto se hacen físicos los demás interiores afectados positivamente y crean…sombra.

No ese tipo de sombra que facilita un buen cobijo, sino al contrario, la que hace más grande el contorno de las figuras que reciben la bendición de nuestra luz. Esa es la sombra del éxito.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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¡Oh Capitán! ¡Mi capitán!

Walt Whitman fue un extraordinario poeta. Su poesía tiene tanta fuerza que transforma. El que encontraréis a continuación es uno de sus mejores poemas: “Oh Capitán! ¡Mi capitán!”. El poema se hizo mucho más conocido a raíz de la película “El club de los poetas muertos” y su maravillosa escena final.

Whitman escribió el poema en homenaje a Abraham Lincoln, presidente de Estados Unidos, después de su asesinato en 1865.

Una verdadera obra maestra de la poesía que llega al alma.

”’¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán!”’

I

¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha concluido;

El barco ha enfrentado cada tormento, el premio que buscamos fue ganado;

El puerto está cerca, las campanas oigo, toda la gente regocijada,

Mientras los ojos siguen la firme quilla de la severa y osada nave:

Pero ¡oh corazón! ¡Corazón! ¡Corazón!

Oh las sangrantes gotas rojas,

Cuando en la cubierta yace mi Capitán

Caído, frío y muerto.

II

¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas;

Levántate —por ti se ha arriado la bandera— por ti trinan los clarines;

Por ti ramos y coronas con cintas— por ti una multitud en las riberas;

Por ti ellos claman, el oscilante gentío, sus ansiosos rostros a ti se vuelven;

¡Arriba Capitán! ¡Querido padre!

Este brazo bajo tu cabeza;

Es tan sólo un sueño aquél en la cubierta,

Tú has caído frío y muerto.

 III

Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos y quietos;

Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;

El barco se encuentra anclado sano y salvo, su viaje concluido y terminado;

De una horrorosa travesía, el barco vencedor, viene con un objeto conquistado;

¡Regocíjense, oh riberas y repiquen, oh campanas!

Pero yo, con lúgubre andar

Camino la cubierta donde yace mi Capitán,

Caído, frío y muerto.

© Traducción: Juan Carlos Villavicencio

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Excusas para posponer y las mejores técnicas para destruir la postergación

Excusas para posponer y las mejores técnicas para destruir la postergación

La cosa más sencilla del mundo es encontrar una excusa que justifique nuestra falta de acción. Solemos convencernos con facilidad de que no lo hemos hecho porque estamos demasiado cansados, demasiado ocupados, demasiado estresados,…. y la lista podría continuar indefinidamente. ¡Qué fácil es encontrar una excusa cuando nos hace falta justificarnos!

Y por supuesto siempre encontraremos otras cosas que hacer que al menos nos auto engañen haciéndonos parecer ocupados: ordenar la mesa, leer emails, hacer algunas llamadas,… Pero lo que realmente hacemos con esto es evitar hacer lo que realmente deberíamos estar haciendo. ¿Te has preguntado alguna vez por qué hacemos esto con tanta frecuencia los seres humanos? Ahí van algunas respuestas y algunas sencillas soluciones.

1.-Si pensamos que un trabajo no será agradable de realizar tendemos a posponerlo.
Es simplemente la naturaleza humana. A muchas personas les gustan las tareas que suponen un reto. Pero no sucede lo mismo con las tareas que etiquetamos como desagradables.

2.-Tendemos a posponer cosas que requieran mucho tiempo para completarse.
Cuanto más pensemos que nos llevará completar una tarea, más fácil resulta encontrar una buena excusa para no hacerla. Los seres humanos tendemos a sobrestimar el tiempo que no llevará realizar tareas que no nos gustan demasiado. Y hacemos lo mismo en el sentido contrario: tendemos a subestimar el tiempo que nos llevará realizar las tareas gratas y agradables. Por ello, siempre solemos anteponer lo agradable a aquello que es más pesado o requiere un mayor esfuerzo.

3.-Cuando creemos que algo es difícil tendemos a posponerlo.
Y no necesariamente esa tarea difícil ha de ser desagradable. Sucede incluso con proyectos que nos entusiasman y nos parecen súper interesantes. Pero si creemos que resultará difícil completarlos, también suele hacer su aparición la postergación. Un buen ejemplo de ello es el llamado “bloqueo” del escritor. Puede que le entusiasme la idea de escribir ese libro, pero el proyecto puede parecerle difícil o desbordante y tender a posponerlo.

4.-El miedo al fracaso es otra gran causa de la postergación.
Una manera de evitar el “fracaso” en algo es simplemente no intentarlo. Pero obviamente esto es una forma temporal de evitarlo, ya que si continuamos con esa dinámica el final será todavía mucho peor: el fracaso definitivo por ni siquiera haberlo intentado.
Generalmente esto les sucede a las personas que toman como algo definitivo el simple hecho de que algo les salga mal. Lo que simplemente es un intento fallido si vuelves a ponerte en marcha, estas personas lo ven como algo definitivo. Pero como decía Thomas Edison, el fracaso no existe. Solo existen resultados que no son los correctos y que son simplemente peldaños en el proceso de lograr el resultado deseado.

Generalmente la postergación lleva asociada sentimientos de culpa porque sabemos que no estamos haciendo lo que deberíamos hacer. Es como estar en cierto modo rompiendo nuestras promesas a nosotros mismos.

Veamos algunas sencillas técnicas que pueden ayudarnos a crear una cierta inercia y romper la postergación:

1.-Visualiza como te sentirás una vez que la tarea este completada.
Enfoca siempre en los resultados a obtener, no el proceso de realización de la tarea. Con el objetivo en mente es mucho más sencillo acceder al estado mental que nos pondrá en movimiento. Visualizar el resultado final y lo que aportará de positivo a nuestra vida enciende la chispa necesaria para motivarnos. Y eso generalmente es suficiente para comenzar a dar al menos los primeros pasos. Y generalmente cuando uno por fin se pone manos a la obra, suele descubrir que la tarea era mucho más sencilla de lo que nos habíamos imaginado, de que habíamos convertido en un monstruo en nuestra mente algo que no era para tanto.

2.-Divide y vencerás.
Cuando un proyecto te parezca por su envergadura tremendamente complejo o complicado, comienza a dividirlo en tantas etapas como necesites para comenzar a sentirte cómodo con el. A mucha gente le puede parecer tremendo tener que escribir 400 páginas. Pero cualquier a podríamos escribir con facilidad dos párrafos.
Y una vez hayas establecido un plan de acción a tu medida, comienza a dar esos pasos uno tras otro. Pronto te darás cuenta de que has andado un buen trecho del camino utilizando este simple sistema.

3.-Valora tus “citas” contigo mismo igual que valoras tus citas con los demás.
Es importante respetar esos momentos que planificas para dedicar a las tareas importantes. Establece momentos específicos de tiempo en los que trabajarás en esos proyectos o tareas importantes que has de llevar a cabo. Se específico fijando con claridad cuando comenzará esa cita contigo mismo y a que hora terminará. Fijar esos periodos con el firme compromiso de atenerse después a ellos obra milagros a la hora de completar cualquier proyecto.

Y por encima de todo toma acción. La acción es lo que finalmente marca la diferencia entre una vida aprovechada al máximo y una vida en la que la máxima final sea “Bien pudo haber sido… y no fue”.

No dejes que la postergación mate tus sueños.

Y si es necesario utiliza el recurso definitivo: Cuando te entren tentaciones de postergar,… POSTERGA LA POSTERGACIÓN … Y ACTUA. :-)

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Cómo ejercer el liderazgo desde el reconocimiento a los demás

Cómo ejercer el liderazgo desde el reconocimiento a los demás

“Eres suficientemente BUENO, suficientemente INTELIGENTE, y suficientemente FUERTE. Convéncete de todo ello, y no dejes que la inseguridad dirija tu vida”

Amparo Setién es una persona extraordinaria. Tiene ante si misma un futuro extraordinario. Muy brillante. Para los que la conocemos, se trata de una persona llena de vitalidad y energía. Una persona con una educación exquisita, y una gran habilidad para comunicar, y gestionar cualquier asunto. Es de las personas a las que si tuviese que encargarle algo, lo haría sabiendo que lo res0lverá, sin necesidad de preocuparme cómo o cuándo. Sé positivamente que lo haría, y que lo haría bien.

Sin embargo, Amparo es una de esas muchas personas que entrega su estado de ánimo y motivación a su entorno. Probablemente no vive en el mejor entorno para ella, y lamentablemente, su vida gira más bien alrededor del desánimo.

Siendo tan simpática y alegre como siempre ha sido, ¿a qué se debe su estado actual? ¿Acaso no es una persona que tiene todas las cualidades necesarias para conseguir todo aquello que se proponga? ¿Por qué no lo hace?

Es probable que Amparo esté actualmente escuchando la música de su entorno, y no le preste ninguna atención a la suya propia. Así, si su entorno, lejos de valorar y ensalzar las extraordinarias cualidades que tiene, lo que pretende es tratar de limitar su crecimiento, al final, como consecuencia de seguir el dictado de lo que encuentra alrededor, acaba siendo infeliz. Sería el caso del águila que sabe que puede acabar volando en las alturas, pero se encuentra con las alas atadas.

Esa no es la Amparo que todos conocemos. Necesita recuperar su carácter, su alegría, su vitalidad. Sólo así podría volver a vivir intensamente ese camino de felicidad que había estado recorriendo.

Todos tenemos Amparos en nuestro entorno. No sabemos el daño que podemos hacer cuando no valoramos las cualidades que tienen, y lo que se esfuerzan día a día por hacer nuestra vida más sencilla y feliz. Incluso, en muchos casos, lejos incluso del reconocimiento, hacemos comentarios desmotivadores. Parémonos por un momento y reflexionemos lo sencillo que podría ser hacer felices a esas personas simplemente diciéndoles lo buenas, inteligentes, fuertes, … que son, o simplemente destacando las muchas cualidades que a buen seguro tienen. Esto es algo que nos costaría muy poco, y que generaría un increíble impacto sobre las vidas de esas personas. Este reconocimiento debe ser sincero. Si realmente lo creemos, y observamos sus cualidades, ¿por qué no las decimos?

Por desgracia, no todas las personas tenemos la fortaleza de reconocer nuestras virtudes, y lejos de eso, nos fijamos en la valoración que el entorno hace de nuestro día a día. Si por desgracia acabamos en un entorno que valora poco o nada todas nuestras cualidades, podemos acabar creyendo que no las tenemos, aún cuando eso esté muy alejado de la realidad.

Amparo, por si tú no lo sabes, te lo digo yo. Eres BUENA, SIMPÁTICA, INTELIGENTE y EFICAZ. Además tienes otras muchas cualidades que te hacen única, y que te configuran como una persona muy capaz para poder emprender cualquier proyecto de gran altura. No tengas miedo. Ponte en marcha, y si la música de tu entorno no te acompaña, simplemente sube el volúmen de tu propia música. Recordarás que en INSPIRARTE hubo una obra que se creó a partir de la inspiración de este pensamiento. Es momento de pensar en ello.

Para los demás, hagamos lo posible para identificar si podríamos tener algún caso similar en nuestro entorno. Paremos un momento, y dediquemos unos pocos segundos para reconocer las virtudes de los demás. Cuando veamos el extraordinario impacto que podemos tener en sus vidas, nos daremos cuenta del bien que podemos hacer sin un gran esfuerzo. Hacer crecer a los demás en nuestro entorno es uno de los signos del liderazgo.

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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Asume una virtud si no la tienes

“Una sirvienta de un hotel cercano me llevaba las comidas. Se llamaba Marie “la Lavaplatos”, porque había comenzado su carrera como ayudante de cocina. Era una especie de monstruo, bizca, de piernas combadas, pobre en carne y en espíritu.

Un día en que me acercaba con sus rojas manos un plato de fideos, le dije:

Marie, no sabe usted qué tesoros tiene ocultos.

Acostumbrada a dominar sus emociones, Marie esperó unos momentos, sin atreverse a hacer un gesto por temor a una catástrofe. Por fin dejó el plato en la mesa, suspiró y exclamó ingenuamente:

-Señora, jamás lo habría creído.”

No tuvo una duda, ni hizo una pregunta. Volvió a la cocina y repitió lo que yo había dicho, y tal es la fuerza de la fe, que nadie se rió de ella. Desde aquel día se le tuvo cierta consideración.

Pero el cambio más curioso se produjo en la misma Marie. Con la idea de que era el receptáculo de maravillas invisibles, comenzó a cuidarse la cara y el cuerpo, tanto que su olvidada juventud pareció florecer y ocultar su fealdad.

Dos meses más tarde, cuando yo me marchaba de allí, anunció su próxima boda con el sobrino del `chef´.

-Voy a ser una señora” -dijo, y me agradeció. Una pequeña frase había cambiado su vida entera.”

Este relato de la escritora Georgette Leblanc, contenido en su libro «Recuerdos, mi vida con Maeterlinck», describe la asombrosa transformación de una humilde Cenicienta belga.

¿Qué fue lo que cambió la vida de esta muchacha?

Fue simplemente una frase. Pero no una frase cualquiera. Fue una frase pronunciada con una intención muy concreta. Al decirle “Marie, no sabe usted qué tesoros tiene ocultos“, otorgó a la muchacha una virtud que todavía no poseía.

¿Qué consiguió con ello? Hacer que la joven empezase a creer en ella misma, que podía ser bella a poco que se cuidase.

Y es que, a veces, para conseguir que alguien de nuestro entorno familiar, laboral, etc desarrolle una habilidad o una cualidad, hay que empezar a actuar como si ya la tuviera.

Así demostramos confianza en esa persona y ella misma se sentirá capaz de actuar en consecuencia, para desarrollarla.

Como dijo Shakespeare, es mejor “asumir una virtud si no se tiene”.

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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