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    Los grandes libros de Superación Personal : El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl

Los grandes libros de Superación Personal : El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl

En esta reseña os presento el libro: El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.

El doctor Viktor Frankl, psiquiatra y escritor, solía preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos: ¿Por qué no se suicida usted?. Y, muchas veces, de las respuestas extraía una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizá, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido. Tejer estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente, significativa y responsable es el objetivo con que se enfrenta la logoterapia.

En esta obra, Viktor E. Frankl explica la experiencia que le llevó al descubrimiento de la logoterapia. Prisionero, durante mucho tiempo, en los desalmados campos de concentración, él mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. ¿Cómo pudo él -que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frío, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminío-, cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de ser vivida? El psiquiatra que personalmente ha tenido que enfrentarse a tales rigores merece que se le escuche, pues nadie como él para juzgar nuestra con­dición humana sabia y compasivamente. Las palabras del doctor Frankl alcanzan un temple sorprendentemente esperanzador sobre la capacidad humana de trascender sus dificultades y descubrir la verdad conveniente y orientadora.

La versión original de “El hombre en busca de sentido” ha sido traducida a más de veinte idiomas y se han vendido muchos millones de ejemplares de la obra en todo el mundo. La Library of Congress en Washington la ha declarado como uno de los diez libros de mayor influencia.
Una obra de arte para entender hasta dónde puede llegar el ser humano, incluso llevado a los extremos más impensables. Una demostración del poder de la mente humana para que entendamos donde reside nuestra fuerza como ser.

El hombre en busca de sentido es un libro que te estremece desde las primeras líneas y te emociona cuando lees la visión de un psicólogo que estuvo internado en un campo de concentración, donde lo único que hacia soportable el dolor corporal y el desprecio a la vida era la fortaleza mental.
Una demostración de cómo el tener una esperanza provoca que nuestro ser pueda soportar mucho más de lo que podamos pensar.
Un viaje a un lugar donde nadie quisiera estar para que aprendamos que nuestra única limitación está en nuestra mente. Uno de los mejores libros que puedas leer, no hay técnicas pero la historia y conclusiones sin duda, le darán al lector una nueva visión de lo que está haciendo con su vida.

Una frase extraída del libro resume perfectamente su contenido:
“El que tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo”.
Un libro que TODOS tendríamos que leer.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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¿Qué genera la gran diferencia en la gestión de equipos?

   De entre todos los aspectos que colaboran en que un equipo se convierta en un grupo de gente armónico, bien engrasado y productivo, que son muchos, existe uno que marca toda la diferencia: el reconocimiento. Si la persona que lidera el mismo sabe hacer sentirse importante a cada uno de sus integrantes, como no deja de ser bien cierto, en realidad, si dicho equipo está bien estructurado al ser todas las funciones necesarias e imprescindibles y, al mismo tiempo, que todo el entorno sepa su parecer positivo sobre cada uno de ellos porque desarrollan perfectamente su cometido, el rendimiento de esas personas está garantizado.

   Lógicamente, no se trata del halago improcedente o empalagoso, fruto más bien de la adulación o la artificialidad, sino que me refiero al sincero agradecimiento que la valoración correcta y crítica del trabajo realizado conlleva; o sea, debe ser un reconocimiento verdadero, ese que no necesita de muchos aspavientos, normalmente, y que procede de un íntimo parecer mutuo, tanto de la persona que ha realizado la labor como de la que lo ordenó, ya que el primero bien sabe cuánto se esforzó y el segundo sabe lo que cuesta hacerlo bien.

   En un equipo en el que reina el reconocimiento todo fluye mejor, todos los integrantes intentar dar su mejor versión y el aroma de la auto exigencia flota en el ambiente como máximo garante de un alto nivel de excelencia. Pero, además, la gente estará más contenta por sentirse más realizada, ya que a todos nos llena y orienta el sabernos apreciados, algo que influirá decisivamente en el ambiente cordial de trabajo y reforzará el compañerismo.

   Incluso los aspectos “negativos” fluirán mejor al aceptarse de mejor grado cualquier comentario o cualquier exigencia. Si hace falta un esfuerzo adicional puntualmente, todos estarán mejor dispuestos; si se detectan errores o formas de mejorar algún procedimiento o resultado, todos encajarán los comentarios con el espíritu positivo predominante. Y conseguir que esta parte más difícil en la gestión de equipos no suponga problema alguno sólo se me antoja posible con un ratio de reconocimiento alto, al alcance de los verdaderos líderes, ya que sabrán de antemano en qué papel se desempeñarán más eficientemente sus colaboradores y tenderán a situarlos en puntos de la cadena del proceso en los que sus habilidades les hagan más fácilmente merecedores del mismo.

   No olvidad, por tanto, que la gran diferencia en la gestión de equipos es alcanzar un grado cierto de compromiso y autosatisfacción de cada uno de sus miembros para con el conjunto y para sí mismos. Conseguido esto, conseguido el verdadero equipo: todos a una. El reconocimiento individual que el liderar nos pone al alcance es la mejor estrategia para formar un conjunto que funcione a la perfección, pues cada uno se sentirá bien a su nivel, entenderá el estatus de los demás y colaborará en el buen rodaje de todo.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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    Los grandes libros de Superación Personal : Cómo ganar amigos e influir en las personas

Los grandes libros de Superación Personal : Cómo ganar amigos e influir en las personas

A principios del S. XX, Dale Carnegie se dio cuenta de que no existía ninguna obra sobre cómo se podían mejorar las relaciones y persuadir a las personas. En su libro, basado en la experiencia propia y de muchas otras personas, se recogen unas sencillas reglas que de observarse pueden cambiar sustancialmente la vida y mejorar significativamente las relaciones personales. Gran éxito de ventas desde el momento de su publicación, es posiblemente uno de los tres libros de autoayuda más vendido de todos los tiempos. A continuación resumo los puntos que encontrarás tratados en las diferentes partes en que se divide el libro.

Reglas para tratar con el prójimo
• No critique no condene ni se queje.
• Demuestre aprecio honrado y sincero.
• Despierte en los demás un deseo vehemente.

Seis maneras de agradar a la gente
• Interésese sinceramente por los demás.
• Sonría.
• Recuerde que para toda persona, su nombre es el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
• Sea un buen oyente. Anime a los demás a que hablen de sí mismos.
• Siempre de lo que interese a los demás.
• Haga que la otra persona se sienta importante y hágalo sinceramente.

Logre que los demás piensen como usted
• La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola.
• Demuestre respeto por las opiniones ajenas.  Jamás diga a una persona que está equivocada.
• Si usted está equivocado, admítalo rápida y enfáticamente.
• Empiece en forma amigable.
• Consiga que la otra persona diga “Sí, sí”, inmediatamente.
• Permita que la otra persona sea quien hable más.
• Permita que la otra persona sienta que la idea es de ella.
• Trate honradamente de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona.
• Muestre simpatía por las ideas y deseos de la otra persona.
• Apele a los motivos más nobles.
• Dramatice sus ideas.
• Lance, con tacto, un reto amable.

Sea un lider
• Empiece con elogio y aprecio sincero.
• Llame la atención sobre los errores de los demás indirectamente.
• Hable de sus propios errores antes de criticar los de los demás.
• Formule preguntas en vez de dar órdenes.
• Permita que la otra persona salve su propio prestigio.
• Elogie el más pequeño progreso y, además, cada progreso. Sea “caluroso en su aprobación y generoso en sus elogios.
• Atribuya a la otra persona una buena reputación para que se interese en mantenerla.
• Aliente a la otra persona. Haga que los errores parezcan fáciles de corregir.
• Procure que la otra persona se sienta satisfecha de hacer lo que usted sugiere.

En definitiva, una obra que presenta una serie de principios realmente atemporales y que siguen con una vigencia absolutamente actual. Un libro con un contenido capaz de transformar positivamente la vida de cualquiera que comience a aplicar sus enseñanzas.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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Los líderes que necesitamos en la educación

 “Un hombre está bien educado si sabe dónde encontrar el conocimiento que necesita, y sabe traducir ese conocimiento en un plan de acción“ – Henry Ford

El nombre del colegio Luitpold Gymnasium posiblemente no dice mucho, pero si se sabe que su estudiante más ilustre fue Albert Einstein, probablemente se pueda tener alguna referencia. Sin embargo, este colegio no tuvo influencia positiva alguna en el sabio alemán. Se trataba de centro muy estricto, con un sistema de enseñanza mecánico y aburrido, que dejaba poco espacio para la creatividad.

Desde el primer momento, el joven Einstein mostró ser un alumno incómodo para sus maestros. Eran constantes sus preguntas en clase a los profesores, quienes en ocasiones no sabían la respuesta. El punto culminante de su paso por este centro fue cuando su profesor de griego le dijo delante del resto de alumnos, que “jamás llegaría a nada en la vida”.

Aquellos profesores, en especial el de griego, no fue un líder para Einsten. Por tanto, a partir de esta historia real, podríamos sacar una conclusión sobre el objeto de este post: el profesor ha de ser un líder para sus alumnos, una especie de sabio que, ante todo, domine por completo la materia que imparte.

Pero además del conocimiento, ese profesor ha de abarcar otras áreas, otros intangibles. La educación es la clave de una sociedad, pues determina la calidad de los individuos que la conformarán. Sin embargo, al hablar de calidad no nos estamos refiriendo solamente a los conocimientos técnicos, sino también a esos valores que, especialmente en la educación infantil, se han de inculcar en los alumnos: esfuerzo, trabajo, responsabilidad, honestidad, respeto, humildad, contribución, etc. Por tanto, y esta sería la segunda conclusión, el buen líder ha de ser también un referente moral para el alumno.

Pero los líderes que necesitamos en educación no solo han de estar en la aulas. También es preciso que los gestores públicos encargados del asunto, los políticos, entiendan la preponderancia absoluta de la educación sobre todas las demás cuestiones.

La importancia de la educación fue ya una constante en toda la filosofía clásica griega, que incluso aludía la crianza y educación como la única cuestión importante, era la cuestión “que sabía el erizo”, en alusión a un dicho popular que decía:

“Muchas cosas sabe la zorra pero una sola el erizo”

En este sentido, puede ser válido conocer aquel modelo educativo y compararlo con el actual. Hoy llama especialmente la atención, la cantidad de conocimientos que han de memorizar los niños. Parece como si la educación actual fuera una competición de acumulación de datos exclusivamente, con poco espacio para el razonamiento y la creatividad. Este cúmulo de datos teóricos lo representa el interminable número de asignaturas, con nombres variables, que tienen los niños.

Sin embargo, hace 2.500 años, los sabios clásicos instauraron en Atenas el principio “Educación física para el cuerpo y música para el alma”.

En él se encierra toda una declaración de principios que se traducía en que en las escuelas sólo debía haber dos asignaturas: educación física y música.

Según los sabios, la educación física, el deporte, aportaba a los niños agresividad y dureza y servía para hacer niños valientes y con confianza en sí mismo. Por su parte, la música les aportaba blandura y suavidad. “Música” en su sentido etimológico significa “lo que viene de las musas” y servía para desarrollar la parte artística e intelectual de los niños. Al desarrollar su parte creativa, los niños aprendían a reflexionar.

En la perfecta combinación de ambas enseñanzas, educación física y música, estaba la clave. Encontrar el equilibrio entre ambas suponía educar con plenas garantías. De hecho, la preponderancia de una u otra, determinaba el futuro de los niños, que acababan convirtiéndose en guerreros o en poetas.

Es evidente que el mundo actual requiere de otros profesionales, pero sin embargo sigue requiriendo de las mismas personas: reflexivas, creativas, con valores, etc.

Se trata en definitiva de educar personas primero, de hacer personas de calidad, y después, de hacer profesionales. Sin la base de valores que se inculcan en la educación, sin buenas personas, es difícil conseguir buenos profesionales.

Esta es la idea básica que esos líderes de fuera de las aulas, los políticos, deben entender.

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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Cómo decir que no diciendo que sí

Cualquier persona que se encuentre integrando un equipo y liderándolo en el ámbito laboral, se debe enfrentar a situaciones en las que no hay más que reorientar a un colaborador por cuanto el trabajo que presenta no va en la dirección que consideremos óptima. Ni que decir tiene que se trata de un tema delicado en todas las ocasiones, muy frecuentes por otro lado, pero más si cabe cuando el empeño y la ilusión que haya depositado en el mismo dicho compañero sean elevados. En esos “complicados” movimientos, aparentemente negativos para la percepción del subordinado con mucha facilidad, suele un líder demostrar muchos de los valores que lo ensalzan como tal y que le hacen ganarse el respeto e incluso el aprecio de sus colaboradores.

Es por ello que resulta de inapreciable valor considerar algunas tácticas que, con tacto estratégico precisamente, nos permitan afianzar el trabajo en el camino que nos interese de una forma asertiva, sin negar la mayor, sin decir que no, o que con un carácter positivo y cuasi afirmativo nos dejen comunicar aquello que se pretenda apuntar. De entre otras, os expongo cuatro posibilidades de aprender a decir que no diciendo que sí:

a.-Apelando a la resilencia. En todo equipo bien engrasado existe ese sintomático carácter que imprime el haber superado juntos muchas situaciones de conflicto, resultando más fuertes a su salida y con un sentimiento maravilloso que todos han compartido. Si el problema es de enfoque general, usar éxitos pasados o fórmulas en las que el objetivo se consiguió con la aportación común, en la que esa persona estaba dentro del equipo, lógicamente, supone apelar a posiciones afirmativas que predisponen a entender el avance como, de nuevo, común. El colaborador agradecerá el “recordatorio” y la negativa quedará en un plano de fácil descarte si se propone como una vía en la que debe él seguir desarrollando su evolución para este nuevo caso, en el que el resultado final será otro definitivamente, pero igual de enriquecedor.

En caso de que el colaborador sea nuevo, se debe aprovechar la ocasión para impregnarle de la experiencia que ya se tiene en el lugar. Con un grado mayor de receptividad si es una persona con ganas de integrarse, entenderá perfectamente que es una aportación de valor la que se le está regalando en ese momento y, además, una buena oportunidad para mejorar una fórmula de consabida validez y reafirmarse en el grupo o ante el líder, que suele ser un reto muy agradable de recibir para los nóveles o novatos. Estas reacciones hacen equipo por regla general. Seguro cuando el colaborador merece la pena.

b.-Usando la comparación. Cuando alguien aporta una solución compleja en la que hay matices que no convenzan, que suele ocurrir en casi todas las disciplinas propositivas e, incluso en las analíticas, me atrevería a decir, y también en muchos de los casos de producción directa, es muy gratificante poder ofrecer ejemplos que “mejoren” el camino escogido por el colaborador, pues éste no reconocerá como un no cualquiera de esos aspectos ya que existe un sí implícito en el hecho de aceptar la vía como válida. Saltando con velocidad por encima de los aspectos positivos y con el reconocimiento que devenga justo para ellos, por supuesto, es bueno centrarse en aquellos otros que al entender del superior se deban retocar. Si se hace contraponiendo soluciones y no sólo negativas, se percibirá por parte del compañero las ganas de colaborar y se entenderán las sugerencias como puertas abiertas a la subsiguiente exploración, de nuevo responsabilidad del colaborador, en que entenderá dirigida su libertad y no coartada. Siempre es una opción que suma y de resultados asombrosos.

c.-Valorando en condicional. Un tercer grado se da en la situación en que la propuesta en general está muy bien resuelta por parte del colaborador, tiene mucho de positivo y aporta una reflexión y una solución más que interesantes, pero que con todo y con eso, por alguna razón intuitiva o de criterio personal el líder considera que no es la apropiada para ese momento o ese cliente. El sí debe ser reconocido a nivel general de equipo, pues el trabajo y el trabajador lo merecen, pero es un caso en el que las modificaciones deberían producirse por las propias respuestas del colaborador ante las preguntas del líder, que debe ir “condicionando” las alternativas que se expongan por parte del colaborador hacia la línea que se pretenda reforzar, con preguntas del tipo ¿y si …? o ¿cómo crees que…? Es un punto delicado y que requiere cierta maestría, ya que no hay nada mal: tan sólo que no lo has hecho tú, líder, y puede que ciertos aspectos del cóctel total nada más los dispongas tú “in mente”.

Si se adquiere habilidad en esta opción de decir que no diciendo que sí, hay que hacerlo con la satisfacción de que el nivel de nuestros colaboradores es casi idóneo para delegar totalmente en ellos facetas del equipo, algo que siempre debe halagar al líder porque su trabajo ha estado bien hecho y, si realmente lo es, no tardará en encontrar la ocasión de ponerlo en práctica para que el talento de su gente florezca.

d.-Apelando a la asertividad. Por último, también debe contemplarse el caso en el que las personas que colaboran con nosotros no demuestren aceptar de buen grado las críticas, por muy positivas que éstas sean o por muy delicadamente que se realicen, usando cualquiera de las tres opciones descritas u otras a buen seguro más brillantes y que no alcanzo a nombrar en estos momentos. En esa situación sí que el líder debe explicar sin acritud y sin ningún tipo de condicionamiento cuál o cuáles son las vías que el contempla y por qué.

Si la persona considera oportuno meditarlas, perfecto. Aprenderá dos cosas: la solución y a escuchar. Si no, pues no va a ser un buen elemento para el equipo y entonces debe meditar su continuidad el líder. No hay excepciones ni con el poseedor de un talento extraordinario, a mi entender, pues ese colaborador requiere otro recorrido probablemente.

Si encontráis otras opciones, comentadlas a continuación, por favor, que es un tema precioso para ir profundizando en él.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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Ulises: ejemplo de liderazgo

La mitología clásica griega encierra verdaderas lecciones empresariales. La que hoy comparece aquí es de liderazgo y la encarna Ulises, el protagonista de “La Odisea”, la famosa fábula de Homero.

En su largo viaje (diez años) de vuelta a casa, la embarcación capitaneada por el rey de Ítaca debía atravesar la Isla de las Sirenas, cuyos bellos cantos tenían la facultad de encantar a todo el que navegaba cerca, atrayéndole hacia la muerte.

Justo antes, Ulises fue advertido por la diosa Circe de los peligros de la travesía:

“Tapa los oídos de tus hombres con cera de abeja, y si tú deseas escuchar su música haz que tus marineros te aten de manos y pies al mástil y oblígales a jurar que no te soltarán por muy cruelmente que les amenaces”.

Así lo hizo. Cuando el navío se acercó a la Isla de las Sirenas, éstas cantaron dulcemente, prometiéndole anticipar el conocimiento de todos los futuros acontecimientos que le esperaban en tierra. Ulises empezó a gritar a sus hombres, ordenándoles que le desataran, e incluso amenazándoles con la muerte si no le obedecían. Sin embargo, sus marineros obedecieron las órdenes anteriores y lo único que hicieron fue atarlo más fuerte al mástil. Así la nave siguió navegando sin peligro y las sirenas, sintiéndose humilladas por el fracaso, se suicidaron.

De este episodio fantástico se pueden extraer varias claves relativas al liderazgo:

La importancia de tener información previa. Decía Maquiavelo que una de las características que debía tener El Príncipe es la “previsionalidad”, es decir, saber en qué sentido se van a mover los acontecimientos en el futuro. En la fábula, Ulises sabía de antemano lo que ocurriría al navegar junto a la Isla de las Sirenas. Esa información previa le salvó la vida.

La ayuda de terceros cualificados. Tan valiosa información sobre el inminente peligro fue facilitada por la diosa Circe. El buen líder no es infalible ni autosuficiente; sino que ha de saber rodearse de sus particulares “dioses” (terrenales o no), cuyo auxilio en un momento determinado pueda resultar clave.

- La ejemplaridad en el sacrificio. Ulises evitó a sus hombres que pasaran por el trance de escuchar los cantos de las sirenas, obligándoles a que se taparan sus oídos. Fue él quien sufrió tan contradictoria experiencia, atado al mástil.

- La obediencia y respeto del grupo. Los marineros aceptaron y cumplieron la inusual orden de atar a su patrón al mástil. Por muy extraña que pareciera, obedecieron la orden por respeto y creencia en su líder.

-  La calidad de los miembros del equipo. Pese a que también recibieron la orden de desatar a Ulises (incluso con amenazas de muerte), los marineros decidieron incumplir esta segunda orden a sabiendas de que el capitán se encontraba bajo los efectos del encantamiento provocado por las sirenas. Fue una decisión respecto de la que no surgió duda alguna gracias al convencimiento del grupo sobre cuál era la orden correcta.

-  Compartir información. Estas dos últimas, la obediencia y calidad del grupo, son consecuencia directa de que Ulises compartió la información sobre los peligros, que le había sido facilitada previamente.

Como se puede comprobar, la mitología griega encierra lecciones que se podrían recoger en los mejores libros de “management” empresarial de hoy día.

(*) Fotografía : Gnuckx (Flickr)

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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Las 10 mejores frases de liderazgo

¿Qué es el liderazgo? ¿Cómo se ejerce el liderazgo? ¿Qué es lo que distingue a un líder? Cuando reflexionamos sobre el concepto de liderazgo encontraremos muchas definiciones, ideas y teorías. Una buena fórmula para aprender más sobre el liderazgo es precisamente a través de las frases famosas de algunos de los personajes más influyentes. A través de sus reflexiones y comentarios en forma de frases, descubriremos qué es el liderazgo.

En este artículo hemos recogido las 10 mejores frases de liderazgo :

1 – “Olvídate de la vía rápida. Si realmente quieres volar, aprovecha el poder de tu pasión” – Oprah Winfrey

2 – “Mi trabajo no es ser agradable con la gente, sino tomar a estas grandes personas y empujarlas a ser aún mejor” – Steve Jobs

3 – “La tarea de un líder es llevar a su gente desde donde está hasta donde no ha llegado jamás” – Henry Kissinger.

4 – “El pesimista se queja del viento. El optimista espera que cambie. El líder arregla las velas” – John Maxwell.

5 – “No se trata de una personalidad magnética. Eso puede ser sólo facilidad de palabra. Tampoco es cuestión de hacer amigos o influir sobre las personas, eso es adulación. El liderazgo es lograr que las miras apunten más alto, que la actuación de la gente alcance el estándar de su verdadero potencial y que la construcción de personalidades supere sus limitaciones personales” – Peter Drucker

6 – “La primera responsabilidad de un líder es definir las metas. La última es dar las gracias. En el camino, el líder es un sirviente” – Max DePree

7 – “Un ejército de ciervos dirigido por un león es mucho más temible que un ejército de leones dirigidos por un ciervo” – Plutarco

8 – “Aprendí que el valor no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre éste. La persona valiente no es aquella que no tiene miedo, sino la que lo conquista” – Nelson Mandela

9 – “La calidad de un líder se refleja en los niveles de exigencia que fija para si mismo” – Ray Kroc

10 – “El buen liderazgo consiste en enseñar a la gente normal a hacer el trabajo de personas superiores” – John D. Rockefeller

Seguro que conoces otras muchas frases de liderazgo. Compártelas con nosotros, y reflexionemos juntos sobre este interesante concepto. Comparte tus frases de liderazgo con nosotros más abajo en forma de comentario.

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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La sombra del éxito

Todo cuerpo opaco, o con un grado mínimo de densidad, expuesto a la radiación lumínica genera sombra. Esta ley del mundo físico también es operativa en las actividades de los seres humanos, pues todo aquello que tiene cierta enjundia y nivel crea su legado, su sombra trascendente.

Si bien el éxito tiene su primera medida en uno mismo y su satisfacción personal, en su felicidad, no deja de ser cierto que la proyección de éste sobre los demás es una segunda derivada que traslada el orden del propio éxito a otro nivel. Aquél que consigue ser feliz aportando más a los demás en el campo que fuere, podríamos decir no que es más feliz, pues sería una insensatez, pero sí que su felicidad es expansiva, radiante.

En este segundo caso, la radiación produce sombra. El éxito que va ligado a las actividades con proyección es mensurable. El interno, el propio, sólo nos tiene a nosotros mismos como parámetro y, siendo el principal y más importante, repito, no repercute en nadie más si no existe voluntad de transmisión, y es ahí, en ese querer transmitir, donde radica la fuerza del éxito o, mejor dicho, su trabajo.

Cuando las personas aplican su bienestar a cualquiera de sus acciones, desde un saludo cortés, alegre, o una predisposición constante por hacer bien su trabajo hasta, por ejemplo, crear una empresa que genere beneficios directos e indirectos, en todo ese amplio espectro la luz que se deriva de sus actos genera sombra en todos los que la reciben.

Cuanto mayor sea su intensidad y más alto llegue su foco, más sombra generará porque más personas recibirán su impacto, y este criterio para valorar nuestros resultados a nivel social es irrefutable por cuanto se hacen físicos los demás interiores afectados positivamente y crean…sombra.

No ese tipo de sombra que facilita un buen cobijo, sino al contrario, la que hace más grande el contorno de las figuras que reciben la bendición de nuestra luz. Esa es la sombra del éxito.

© 2010-2014 José Manuel Sánchez Serrano - @JMSanchezSerran - http://maximopotencial.com


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¡Oh Capitán! ¡Mi capitán!

Walt Whitman fue un extraordinario poeta. Su poesía tiene tanta fuerza que transforma. El que encontraréis a continuación es uno de sus mejores poemas: “Oh Capitán! ¡Mi capitán!”. El poema se hizo mucho más conocido a raíz de la película “El club de los poetas muertos” y su maravillosa escena final.

Whitman escribió el poema en homenaje a Abraham Lincoln, presidente de Estados Unidos, después de su asesinato en 1865.

Una verdadera obra maestra de la poesía que llega al alma.

”’¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán!”’

I

¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha concluido;

El barco ha enfrentado cada tormento, el premio que buscamos fue ganado;

El puerto está cerca, las campanas oigo, toda la gente regocijada,

Mientras los ojos siguen la firme quilla de la severa y osada nave:

Pero ¡oh corazón! ¡Corazón! ¡Corazón!

Oh las sangrantes gotas rojas,

Cuando en la cubierta yace mi Capitán

Caído, frío y muerto.

II

¡Oh Capitán! ¡Mi capitán! Levántate y escucha las campanas;

Levántate —por ti se ha arriado la bandera— por ti trinan los clarines;

Por ti ramos y coronas con cintas— por ti una multitud en las riberas;

Por ti ellos claman, el oscilante gentío, sus ansiosos rostros a ti se vuelven;

¡Arriba Capitán! ¡Querido padre!

Este brazo bajo tu cabeza;

Es tan sólo un sueño aquél en la cubierta,

Tú has caído frío y muerto.

 III

Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos y quietos;

Mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;

El barco se encuentra anclado sano y salvo, su viaje concluido y terminado;

De una horrorosa travesía, el barco vencedor, viene con un objeto conquistado;

¡Regocíjense, oh riberas y repiquen, oh campanas!

Pero yo, con lúgubre andar

Camino la cubierta donde yace mi Capitán,

Caído, frío y muerto.

© Traducción: Juan Carlos Villavicencio

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Excusas para posponer y las mejores técnicas para destruir la postergación

Excusas para posponer y las mejores técnicas para destruir la postergación

La cosa más sencilla del mundo es encontrar una excusa que justifique nuestra falta de acción. Solemos convencernos con facilidad de que no lo hemos hecho porque estamos demasiado cansados, demasiado ocupados, demasiado estresados,…. y la lista podría continuar indefinidamente. ¡Qué fácil es encontrar una excusa cuando nos hace falta justificarnos!

Y por supuesto siempre encontraremos otras cosas que hacer que al menos nos auto engañen haciéndonos parecer ocupados: ordenar la mesa, leer emails, hacer algunas llamadas,… Pero lo que realmente hacemos con esto es evitar hacer lo que realmente deberíamos estar haciendo. ¿Te has preguntado alguna vez por qué hacemos esto con tanta frecuencia los seres humanos? Ahí van algunas respuestas y algunas sencillas soluciones.

1.-Si pensamos que un trabajo no será agradable de realizar tendemos a posponerlo.
Es simplemente la naturaleza humana. A muchas personas les gustan las tareas que suponen un reto. Pero no sucede lo mismo con las tareas que etiquetamos como desagradables.

2.-Tendemos a posponer cosas que requieran mucho tiempo para completarse.
Cuanto más pensemos que nos llevará completar una tarea, más fácil resulta encontrar una buena excusa para no hacerla. Los seres humanos tendemos a sobrestimar el tiempo que no llevará realizar tareas que no nos gustan demasiado. Y hacemos lo mismo en el sentido contrario: tendemos a subestimar el tiempo que nos llevará realizar las tareas gratas y agradables. Por ello, siempre solemos anteponer lo agradable a aquello que es más pesado o requiere un mayor esfuerzo.

3.-Cuando creemos que algo es difícil tendemos a posponerlo.
Y no necesariamente esa tarea difícil ha de ser desagradable. Sucede incluso con proyectos que nos entusiasman y nos parecen súper interesantes. Pero si creemos que resultará difícil completarlos, también suele hacer su aparición la postergación. Un buen ejemplo de ello es el llamado “bloqueo” del escritor. Puede que le entusiasme la idea de escribir ese libro, pero el proyecto puede parecerle difícil o desbordante y tender a posponerlo.

4.-El miedo al fracaso es otra gran causa de la postergación.
Una manera de evitar el “fracaso” en algo es simplemente no intentarlo. Pero obviamente esto es una forma temporal de evitarlo, ya que si continuamos con esa dinámica el final será todavía mucho peor: el fracaso definitivo por ni siquiera haberlo intentado.
Generalmente esto les sucede a las personas que toman como algo definitivo el simple hecho de que algo les salga mal. Lo que simplemente es un intento fallido si vuelves a ponerte en marcha, estas personas lo ven como algo definitivo. Pero como decía Thomas Edison, el fracaso no existe. Solo existen resultados que no son los correctos y que son simplemente peldaños en el proceso de lograr el resultado deseado.

Generalmente la postergación lleva asociada sentimientos de culpa porque sabemos que no estamos haciendo lo que deberíamos hacer. Es como estar en cierto modo rompiendo nuestras promesas a nosotros mismos.

Veamos algunas sencillas técnicas que pueden ayudarnos a crear una cierta inercia y romper la postergación:

1.-Visualiza como te sentirás una vez que la tarea este completada.
Enfoca siempre en los resultados a obtener, no el proceso de realización de la tarea. Con el objetivo en mente es mucho más sencillo acceder al estado mental que nos pondrá en movimiento. Visualizar el resultado final y lo que aportará de positivo a nuestra vida enciende la chispa necesaria para motivarnos. Y eso generalmente es suficiente para comenzar a dar al menos los primeros pasos. Y generalmente cuando uno por fin se pone manos a la obra, suele descubrir que la tarea era mucho más sencilla de lo que nos habíamos imaginado, de que habíamos convertido en un monstruo en nuestra mente algo que no era para tanto.

2.-Divide y vencerás.
Cuando un proyecto te parezca por su envergadura tremendamente complejo o complicado, comienza a dividirlo en tantas etapas como necesites para comenzar a sentirte cómodo con el. A mucha gente le puede parecer tremendo tener que escribir 400 páginas. Pero cualquier a podríamos escribir con facilidad dos párrafos.
Y una vez hayas establecido un plan de acción a tu medida, comienza a dar esos pasos uno tras otro. Pronto te darás cuenta de que has andado un buen trecho del camino utilizando este simple sistema.

3.-Valora tus “citas” contigo mismo igual que valoras tus citas con los demás.
Es importante respetar esos momentos que planificas para dedicar a las tareas importantes. Establece momentos específicos de tiempo en los que trabajarás en esos proyectos o tareas importantes que has de llevar a cabo. Se específico fijando con claridad cuando comenzará esa cita contigo mismo y a que hora terminará. Fijar esos periodos con el firme compromiso de atenerse después a ellos obra milagros a la hora de completar cualquier proyecto.

Y por encima de todo toma acción. La acción es lo que finalmente marca la diferencia entre una vida aprovechada al máximo y una vida en la que la máxima final sea “Bien pudo haber sido… y no fue”.

No dejes que la postergación mate tus sueños.

Y si es necesario utiliza el recurso definitivo: Cuando te entren tentaciones de postergar,… POSTERGA LA POSTERGACIÓN … Y ACTUA. :-)

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Cómo ejercer el liderazgo desde el reconocimiento a los demás

Cómo ejercer el liderazgo desde el reconocimiento a los demás

“Eres suficientemente BUENO, suficientemente INTELIGENTE, y suficientemente FUERTE. Convéncete de todo ello, y no dejes que la inseguridad dirija tu vida”

Amparo Setién es una persona extraordinaria. Tiene ante si misma un futuro extraordinario. Muy brillante. Para los que la conocemos, se trata de una persona llena de vitalidad y energía. Una persona con una educación exquisita, y una gran habilidad para comunicar, y gestionar cualquier asunto. Es de las personas a las que si tuviese que encargarle algo, lo haría sabiendo que lo res0lverá, sin necesidad de preocuparme cómo o cuándo. Sé positivamente que lo haría, y que lo haría bien.

Sin embargo, Amparo es una de esas muchas personas que entrega su estado de ánimo y motivación a su entorno. Probablemente no vive en el mejor entorno para ella, y lamentablemente, su vida gira más bien alrededor del desánimo.

Siendo tan simpática y alegre como siempre ha sido, ¿a qué se debe su estado actual? ¿Acaso no es una persona que tiene todas las cualidades necesarias para conseguir todo aquello que se proponga? ¿Por qué no lo hace?

Es probable que Amparo esté actualmente escuchando la música de su entorno, y no le preste ninguna atención a la suya propia. Así, si su entorno, lejos de valorar y ensalzar las extraordinarias cualidades que tiene, lo que pretende es tratar de limitar su crecimiento, al final, como consecuencia de seguir el dictado de lo que encuentra alrededor, acaba siendo infeliz. Sería el caso del águila que sabe que puede acabar volando en las alturas, pero se encuentra con las alas atadas.

Esa no es la Amparo que todos conocemos. Necesita recuperar su carácter, su alegría, su vitalidad. Sólo así podría volver a vivir intensamente ese camino de felicidad que había estado recorriendo.

Todos tenemos Amparos en nuestro entorno. No sabemos el daño que podemos hacer cuando no valoramos las cualidades que tienen, y lo que se esfuerzan día a día por hacer nuestra vida más sencilla y feliz. Incluso, en muchos casos, lejos incluso del reconocimiento, hacemos comentarios desmotivadores. Parémonos por un momento y reflexionemos lo sencillo que podría ser hacer felices a esas personas simplemente diciéndoles lo buenas, inteligentes, fuertes, … que son, o simplemente destacando las muchas cualidades que a buen seguro tienen. Esto es algo que nos costaría muy poco, y que generaría un increíble impacto sobre las vidas de esas personas. Este reconocimiento debe ser sincero. Si realmente lo creemos, y observamos sus cualidades, ¿por qué no las decimos?

Por desgracia, no todas las personas tenemos la fortaleza de reconocer nuestras virtudes, y lejos de eso, nos fijamos en la valoración que el entorno hace de nuestro día a día. Si por desgracia acabamos en un entorno que valora poco o nada todas nuestras cualidades, podemos acabar creyendo que no las tenemos, aún cuando eso esté muy alejado de la realidad.

Amparo, por si tú no lo sabes, te lo digo yo. Eres BUENA, SIMPÁTICA, INTELIGENTE y EFICAZ. Además tienes otras muchas cualidades que te hacen única, y que te configuran como una persona muy capaz para poder emprender cualquier proyecto de gran altura. No tengas miedo. Ponte en marcha, y si la música de tu entorno no te acompaña, simplemente sube el volúmen de tu propia música. Recordarás que en INSPIRARTE hubo una obra que se creó a partir de la inspiración de este pensamiento. Es momento de pensar en ello.

Para los demás, hagamos lo posible para identificar si podríamos tener algún caso similar en nuestro entorno. Paremos un momento, y dediquemos unos pocos segundos para reconocer las virtudes de los demás. Cuando veamos el extraordinario impacto que podemos tener en sus vidas, nos daremos cuenta del bien que podemos hacer sin un gran esfuerzo. Hacer crecer a los demás en nuestro entorno es uno de los signos del liderazgo.

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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Asume una virtud si no la tienes

“Una sirvienta de un hotel cercano me llevaba las comidas. Se llamaba Marie “la Lavaplatos”, porque había comenzado su carrera como ayudante de cocina. Era una especie de monstruo, bizca, de piernas combadas, pobre en carne y en espíritu.

Un día en que me acercaba con sus rojas manos un plato de fideos, le dije:

-Marie, no sabe usted qué tesoros tiene ocultos.

Acostumbrada a dominar sus emociones, Marie esperó unos momentos, sin atreverse a hacer un gesto por temor a una catástrofe. Por fin dejó el plato en la mesa, suspiró y exclamó ingenuamente:

-Señora, jamás lo habría creído.”

No tuvo una duda, ni hizo una pregunta. Volvió a la cocina y repitió lo que yo había dicho, y tal es la fuerza de la fe, que nadie se rió de ella. Desde aquel día se le tuvo cierta consideración.

Pero el cambio más curioso se produjo en la misma Marie. Con la idea de que era el receptáculo de maravillas invisibles, comenzó a cuidarse la cara y el cuerpo, tanto que su olvidada juventud pareció florecer y ocultar su fealdad.

Dos meses más tarde, cuando yo me marchaba de allí, anunció su próxima boda con el sobrino del `chef´.

-Voy a ser una señora” -dijo, y me agradeció. Una pequeña frase había cambiado su vida entera.”

Este relato de la escritora Georgette Leblanc, contenido en su libro «Recuerdos, mi vida con Maeterlinck», describe la asombrosa transformación de una humilde Cenicienta belga.

¿Qué fue lo que cambió la vida de esta muchacha?

Fue simplemente una frase. Pero no una frase cualquiera. Fue una frase pronunciada con una intención muy concreta. Al decirle “Marie, no sabe usted qué tesoros tiene ocultos“, otorgó a la muchacha una virtud que todavía no poseía.

¿Qué consiguió con ello? Hacer que la joven empezase a creer en ella misma, que podía ser bella a poco que se cuidase.

Y es que, a veces, para conseguir que alguien de nuestro entorno familiar, laboral, etc desarrolle una habilidad o una cualidad, hay que empezar a actuar como si ya la tuviera.

Así demostramos confianza en esa persona y ella misma se sentirá capaz de actuar en consecuencia, para desarrollarla.

Como dijo Shakespeare, es mejor “asumir una virtud si no se tiene”.

© 2010-2014 Orfeo - @mappalf - http://maximopotencial.com


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Citas de superación personal de Franklin D. Roosevelt

Franklin D. Roosevelt (1882-1945) fue un excelente Presidente de los Estados Unidos. No en vano, consiguió ser reelegido durante cuatro legislaturas. Fue un verdadero hombre de estado que supo aplicar la política necesaria en tiempos de extrema dificultad. Lideró el país americano en una época convulsa, en la que aplicó importantes políticas como el “New Deal”. Entre otros muchos logros, participó muy activamente en la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Padeció la enfermedad de la polio, contra la que luchó durante muchos años. Aún a pesar de esta enfermedad, regresó a la política como Gobernador de Nueva York, y posteriormente como Presidente del país. Seguidamente recogemos algunas de las citas de superación personal más famosas de Franklin D. Rossevelt :

- De lo único que debemos tener miedo es del propio miedo.

- En la vida hay algo peor que el fracaso: no haber intentado nada.

- Siempre es preferible la acción a la crítica.

- Existen tantas opiniones como expertos.

- Los hombres no son presos del destino. Sólo son prisioneros de sus propias mentes.

- Júzgame por los enemigos que me he ganado.

- No basta con querer. Debes preguntarte a ti mismo qué vas a hacer para conseguir lo que quieres.

- La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.”

- El que no vive para servir, no sirve para vivir.”

A través de estas frases podemos ver cómo ya en aquel entonces, la superación personal, los valores, la acción y el compromiso para luchar sin miedo por lo que se desea eran cuestiones importantes para alcanzar metas y progreso. Toda una fórmula magistral que sigue de actualidad en nuestros días.

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    Las 10 acciones más importantes para transformar positivamente tu vida personal y profesional.

Las 10 acciones más importantes para transformar positivamente tu vida personal y profesional.

 

Siempre hay cosas que podemos hacer para transformar positivamente nuestra vida y acercarnos a nuestros mayores sueños. Esos “cambios” o “decisiones” pueden suponer un impulso tremendo en el calibre de tus resultados. La siguiente lista es un ejemplo de acciones que te acercarán a esa “vida ideal” que deseas, y te ayudarán a destacar tanto a nivel personal como profesional.

1.-Haz un “inventario” de tu estado de salud y decide ser saludable por encima de todo.
Mírate en el espejo. Chequea lo que te dice tu báscula en el baño. ¿Cuál es tu nivel de energía? ¿Qué tal te alimentas? ¿Cómo están tus analíticas y tu tensión arterial? ¿Sueles sentirte estresado? Se que este tipo de preguntas en muchas ocasiones no son preguntas cómodas, pero desde la comodidad nadie se mueve a la acción. Necesitamos sentirnos incómodos para comenzar a movernos. Marca como prioridad chequear tu estado de salud con tu médico de confianza, y empieza a diseñar un plan de acción para llevar tu nivel de salud y energía hasta un estandar fuera de serie. La energía personal es el fundamento de todo éxito en la vida. Nunca descuides este punto.

2.-Examina honestamente tu situación financiera actual.
¿Cuánto vales financieramente? ¿Cuánto tienes ahorrado? ¿Qué deudas tienes que atender? ¿Tienes objetivos financieros claros? ¿Has planificado como deseas que sea tu situación financiera a corto, medio y largo plazo? Usa un consultor profesional si lo estimas necesario. Deja de gastar más de lo necesario y empieza a invertir lo que ahorres. Trata de conseguir una “reserva” de dinero que te permita al menos vivir seis meses manteniendo tu estilo de vida actual.

3.-Suelta el lastre de temas del pasado.
Aunque algunas veces resulta muy dificil olvidar situaciones, problemas y daños del pasado, recrearse en ellos no conduce a nada positivo. No te empeñes en seguir pasando mentalmente esas “viejas películas” una y otra vez. Lo único que hacen es restarte recursos y energía. Déjalo ir ya de una vez y comienza a centrarte con determinación en el futuro y todo lo positivo que puede depararte., Es fundamental soltar el lastre del pasado para ser capaz de crear y vivir una vida extraordinaria.

4.-Haz una lista de metas mensuales y anuales, y planifica para alcanzarlas.
Empieza a vivir tu vida orientándote hacia los objetivos que tu mismo te marques. Escribe metas mensuales, trimestrales, semestrales y anuales. Serán, los “puntos de destino” en el mapa de tu vida. Te permitirán mantenerte enfocado y con un sentido claro de dirección. Si se pretende llegar a alguna parte, es imprescindible tener primero un destino al que llegar. No permitas que el azar marque tu vida. Tienes que tomar tu el rumbo y el control.

5.-Actualiza tus estándares en la vida.
¿Qué nivel de rendimiento te exiges a ti mismo? ¿Estás desatando tu máximo potencial en cada instante? Reflexiona sobre estas preguntas y exígete a ti mismo no conformarte con menos de lo que eres capaz de ser. Hemos sido deseñados para la grandeza. No nos vendamos barato a la vida. Ha llegado el momento de dar un paso al frente y decidir ponerlo todo de nuestra parte reclamando nuestro auténtico potencial. Márcate un estandar de rendimiento “fuera de serie” y transformarás radicalmente de manera positiva tu vida.

6.-Deja de tolerar la mediocridad.
Todos los pequeños o grandes comentarios negativos, bien vengan de nosotros mismos o de los demás, están minando nuestro avance hacia nuestros sueños. Ha llegado el momento de hacer una “lavado intensivo de negatividad”. Para tener una gran calidad de vida, necesitamos que el “sistema” funcione en positivo. Son tantas las personas que se convierten en los propios artífices de sus fracasos por sus autocríticas, que ni siquiera necesitan que desde fuera vengan a “hundirlos”. Huye de una vez por todas de la mediocridad. No aceptes el negativo que venga de ti, y no permitas dejarte arrastrar por lo negativo que pueda venir de gente de tu alrededor.

7.-Sé 100% honesto cuando hables con los demás.
Ocultar como te sientes realmente ante algo, te hace más daño a ti y a tus relaciones con los demás que cualquier otra cosa. Es necesario corage y práctica para aprender a hacerlo sin que resulte “brusco”. Pero recuerda siempre que ser totalmente honesto es una muestra de respeto a ti mismo y a los demás.

8.-Escucha más de lo que lo haces.
Saber escuchar de verdad es un arte. A casi todo el mundo le gusta hablar y ser escuchado. Tanto a nivel personal como profesional es muy importante entender los problemas de los demás, o saber realmente que es lo que desean comunicarte. Procura esforzarte en escuchar más que en hablar y notarás un incremento muy notable en la calidad de tus respuestas y acciones.

9.-Reevalua tu carrera y tus objetivos profesionales.
¿Estás haciendo realmente lo que te gustaría hacer para ganarte la vida? ¿Obtienes satisfacción y la suficiente remuneración de tu trabajo? ¿Te sientes realizado? Si tu respuesta a estas preguntas no es una respuesta afirmativa y clara, quizás haya llegado el momento de hacer algunos planes para avanzar profesionalmente en tu vida. Muchas personas necesitan sentirse bien en su trabajo, para de este modo sentirse bien acerca de ellos mismos y los demás. Si no eres feliz profesionalmente, determina porque y comienza a buscar opciones y toma acción para transforma la situación de inmediato.

10.-Decide convertirte en una persona extra-ordinaria.
Algo extraordinario es simplemente algo ordinario a lo que se le ha añadido algo extra. Toma la decisión de adoptar esta filosofía en tu vida. Añadiendo algo “extra”, podrás transformar una jornada laboral, una comida, un momento de diversión con tus seres queridos o cualquier proyecto que desarrolles de ordinario a extraordinario. Simplemente añadir unos pequeños detalles, harán cambiar la experiencia, y la transformará en algo sublime. Esa es la esencia de la “excelencia”: el arte de añadir algo extra, algo que excede a lo esperado, algo excepcional.
Tu vida merece un esfuerzo para transformarla, a través de pequeñas y constantes acciones, en algo “extra”-ordinario.

© 2010-2015 José María Vicedo - @JMVicedo - http://maximopotencial.com


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    Las 6 claves para delegar y alcanzar el éxito en cualquier proyecto

Las 6 claves para delegar y alcanzar el éxito en cualquier proyecto

Delegar es una de las tareas más complejas y delicadas a las que se enfrenta cualquier directivo del mundo empresarial.

¿Qué es delegar?

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), delegar es darle la jurisdicción a otra persona para que haga sus veces, o le confiera su representación.

Efectivamente, en esta definición de delegar entendemos que se trata de encomendar una tarea a alguien para la que ejecute por nuestra cuenta. De este modo, al delegar, estamos permitiendo a alguien que realice cualquier cosa en nuestro propio nombre, como si fuésemos nosotros quienes la realizásemos.

¿Por qué es tan complicado delegar?

Cuando delegamos cualquier tarea, estamos otorgando a esa persona la posibilidad de que la ejecute en nuestro propio nombre, y así, estamos asumiendo la responsabilidad de algo que realmente no ejecutamos nosotros directamente. Ello implica que para que la delegación sea efectiva, es necesaria la preexistencia de confianza en la persona a la que deseamos delegar o encomendar una determinada tarea.

Necesitamos tener la confianza y seguridad de que esa persona va a tener la capacidad y el interés en desempeñar esa tarea con el nivel de exigencia y estándar de calidad necesarios.

¿Qué ventajas tiene delegar?

El carácter limitado del tiempo dificulta que una misma persona pueda desarrollar todas las tareas que un determinado proyecto requiere. Es frecuente encontrar directivos que trabajan al 100% de su capacidad, y que precisamente por ello acaban suponiendo el freno para el desarrollo del proyecto en si.

A través de la delegación se produce un efecto multiplicador de las capacidades de las personas. La delegación consigue incrementar la capacidad de la organización en su conjunto, pasando desde lo que uno puede hacer a lo que uno puede controlar. Se produce de este modo un cambio desde la capacidad de ejecución personal a la capacidad de control, ampliando de forma muy considerable lo que se puede llegar a alcanzar a través de la participación de otras personas. Así, la delegación permite incrementar la cantidad y la calidad de los resultados que se obtienen, y es una clave importante en la gestión del tiempo.

¿Por qué existe tantas reticencias a delegar?

Las principales causas por las que tenemos dificultades para delegar son :

1 – Dificultad para encontrar personas con el compromiso, estándar de calidad y/o capacitación necesarias para llevar a cabo las tareas que queremos delegar.

2 – Falta de confianza en esas personas que aun sabiendo que están perfectamente capacitadas para el ejercicio de esa responsabilidad, no cuentan con nuestra confianza para encomendarle lo que queramos delegar.

3 – Necesidad de tener todo el entorno bajo nuestro propio control, no aceptando la participación de terceras personas en el ejercicio de nuestra responsabilidad. Es frecuente encontrar casos en los que no se delega para guardar una cierta distancia con el entorno, y tratar de seguir manteniendo el control de determinadas tareas.

4 – Falsa creencia de que para que algo se haga bien, es necesario hacerlo en primera persona.

Estas cuatro razones, que aparentemente parecen muy reales y poderosas, realmente no lo son. Son parte de los mitos, o de las razones que nos explicamos diariamente para autoconvencernos de la dificultad de delegar. Si las analizamos de forma aislada y en profundidad, encontraremos que existen fórmulas efectivas para acabar solucionando todas y cada una de ellas, y conseguir alcanzar una delegacion efectiva.

¿Cuáles son las 6 claves para poder desarrollar una delegación efectiva?

1 – Formación. Para poder contar con un equipo a nuestro alrededor en el que podamos delegar, necesitamos invertir cuantos recursos sean necesarios en su formación. No es sólo una cuestión de aptitud, sino también de formas. Es posible que las personas que nos rodean estén perfectamente formadas. Sin embargo, nuestro estándar de calidad y excelencia es personal de cada uno de nosotros, y es algo que requiere ser transmitido para que el entorno aprenda lo que queremos y cómo lo queremos hacer.

2 – Todo ejercicio de delegación implica control. En muchos casos, el concepto de delegación es mal entendido. Se confunde la delegación con el olvido. Eso es precisamente el claro ejemplo de lo que no debemos hacer. Delegar supone trasladar la tarea a otra persona, y tiene implícita la necesidad de seguir controlándola. Como veremos a continuación, una de las mejores formas de ejercer ese control es precisamente a través del establecimiento de unos objetivos, y comprobar constantemente el cumplimiento de los mismos.

3 – Hagamos un listado de todas las tareas que realizamos diariamente. A continuación, podemos preguntarnos :

¿Es necesario que esta tarea la haga yo?”

¿Es conveniente que la haga yo?

¿La puedo delegar?

¿Qué persona de mi entorno la puede desarrollar? En el supuesto de que la respuesta a esta pregunta es que no hay nadie actualmente a quien podamos encomendarle la tarea, deberíamos designar una persona a quien tras un período de formación pudiese realizarlo correctamente.

Cuando nos hagamos estas preguntas para cada una de nuestras tareas habituales, encontraremos que muchas de ellas son perfectamente delegables, y descubriremos que podemos incrementar fácilmente nuestro potencial de desarrollo a través de la delegación.

4 – Debemos evolucionar el modelo de delegación, desde las tareas a las áreas. Es mucho más motivador, y genera mejores resultados cuando delegamos áreas de actividad, y no tareas específicas. Pensemos en la persona que recibe la responsabilidad de la ejecución. La motivación y la visión en conjunto será bien diferente si la persona se siente responsable del área en su totalidad. Contará con una visión mucho más amplia que le permitirá realizar su acción de forma global para la consecución del objetivo en si.

5 – Debemos establecer objetivos. Una buena fórmula para alcanzar una delegación efectiva es marcando unos objetivos claros, que sean medibles y cuantificables. Esto permitirá realizar evaluaciones de forma regular en las que tanto la persona que delega la tarea/área, como la que ejecuta la tarea/área delegada pueden saber en todo momento la evolución y el grado de cumplimiento de las metas que se hayan establecido.

6 – Debemos desarrollar un clima de confianza en el que las personas que asumen la responsabilidad de las tareas se encuentren cómodas para el desempeño de su trabajo. Es imprescindible laexistencia de un clima libre de miedo, en el que las personas toman sus decisiones libremente, sin miedo a la equivocación.

Debemos estar preparados para el error, y asumirlo como propio.

Como siempre, existe un camino alternativo, que es el trabajo en primera persona, pero ya conocemos cuál es el límite y el resultado. La única fórmula de éxito que puede generar un crecimiento de la organización de forma ordenada y constante es a través de la delegación.

© 2010-2014 Miguel Ángel Guilló - @miguel_guillo - http://maximopotencial.com


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