La fortuna no se cansa de perseguir a los buenos” (D. Quijote de la Mancha)

La ciencia define la paranoia como un estado de salud mental caracterizado por “delirios autorreferentes”. Es decir, se trata de una perturbación mental, que puede hacer creer a quien la padece “que el mundo conspira en su contra”.

A partir de este concepto médico (o más bien, a partir de su antónimo), se deriva el concepto de paranoico invertido.

El paranoico invertido, es aquél que piensa siempre “que el mundo conspira a su favor”. Se sitúa siempre en un estado de optimismo y positividad tal, que le lleva a convencerse de que todo lo que le sucede en la vida es provechoso.

No estamos ante un irresponsable o una persona superficial. Lo que el paranoico invertido consigue es, en primer lugar, aceptar de buena gana todo aquello que le sucede en la vida, es decir, entender que todo tiene su lado bueno. Y en segundo lugar, situado en un estado mental optimista, convencido de que las cosas le van a ir bien, el paranoico invertido multiplica las posibilidades de que efectivamente las cosas le acaben yendo bien.

Un ejemplo de paranoico invertido lo encontramos en D. Quijote, eterno idealista y soñador, quien tras sus primeras desafortunadas aventuras (robos, apaleamientos, engaños, etc.) dijo:

Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca. Sábete Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro

(*) Fotografía : mikebaird (Flickr)

2 comentarios de “El concepto de «paranoico invertido». El ejemplo de D. Quijote

  1. Josep Sanvisens dice:

    ¡Quiero ser paranoico invertido!
    Estoy convencido que el mundo conspira a favor de lo que nosotros conspiramos, Si es con pesimismo encontraremos circunstáncias, situaciones y personas, que realmente seran adversas a nuestros intereses y justificaran el porqué de nuestro estado de pesimismo. También al revés, si somos optimistas encontraremos razones que justifiquen sobradamente nuestro buén estado de ánimo.
    No en vano nuestro exterior es el reflejo de nuestro interior.
    GRACIAS ORFEO

    • Orfeo dice:

      ¡Ya somos dos!…Bueno, en realidad, conozco a varios paranoicos invertidos más.

      Así es, Josep. El cerebro humano tiene la habilidad de poner el acento en lo positivo o en lo negativo. Es algo más que ser optimista o pesimista. De lo que se trata es de colocarse en disposición de afrontar la vida con las mejores garantías de éxito, favoreciendo el acaecimiento de circunstancias positivas.

Deja un comentario