“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y esa, solo esa, puede ser la más feliz o la más amarga de todas tus horas.” -Pablo Neruda

Con mucha frecuencia he reflexionado sobre estas palabras, y la gran importancia que tiene construir una gran fortaleza emocional. Es inevitable que la vida nos vaya situando pruebas a lo largo del camino. Todos tenemos que enfrentar determinados momentos en los que se hace imprescindible una gran dosis de fortaleza emocional para ser capaz de levantarse de nuevo y seguir hacia adelante. Lo maravilloso es que el ser humano, cuando enfrenta esos momentos de dificultad con unas sólidas bases de fortaleza emocional, es capaz de lidiar con prácticamente cualquier cosa. Permíteme mostrarte cuatro claves sencillas que pueden ayudarte a construir una gran fortaleza emocional:

1.-Los mejores momentos para construir fortaleza emocional son los períodos de calma en tu vida.
Si aprovechamos los momento de calma para construir sólidos cimientos, seremos mucho más efectivos lidiando con los retos que la vida nos presente cuando aparezcan. Es en los momentos de calma cuando mejor puedes reflexionar sobre todos los aspectos importantes de tu vida, es el mejor momento para establecer una sólida escala de valores y prioridades. Y si lo haces así, cuando llegue el momento te sentirás preparado para enfrentar cualquier tipo de reto.

2.-Mantén un diario.
Escribir un diario es una forma excelente de poner en orden nuestros pensamientos y reflexiones. Te permite detectar de una manera muy clara cuales son las verdaderas prioridades para ti en la vida. Te ayudará a situar de manera consistente lo importante en primer lugar, y te servirá para reflexionar tanto sobre todas aquellas cosas que no han salido como esperabas como sobre tus mayores éxitos. Es una fuente increíble para “saborear” con verdadera intensidad todo lo que la vida te va ofreciendo. Y además, te servirá para extraer maravillosas lecciones que te serán de enorme utilidad cuando lleguen tiempos difíciles.

3.-Apóyate en las personas que te quieren incondicionalmente.
Cuando enfrentamos algún reto, en muchas ocasiones nuestra percepción se ve distorsionada. Tendemos a ver las cosas peores de lo que son. Y en esos momentos es de gran valor la ayuda y la visión de alguien que realmente nos quiera para situar ese reto dentro de la perspectiva adecuada. Además, el poder “curativo” del amor es absolutamente milagroso. A través del cariño de nuestros seres queridos podemos multiplicar nuestra propia confianza de una manera increíble y multiplicar nuestra fortaleza emocional hasta cotas inusitadas.

4.-Aprende a no tomarte como algo personal los comentarios de los demás.
En muchas ocasiones damos demasiada importancia a los comentarios de los demás. Una crítica en algún momento puede tener efectos devastadores sobre nuestra confianza y valía. Pero hemos de ser conscientes de que en muchas ocasiones los comentarios y críticas de los demás están basados en sus propios prejuicios y problemas. En innumerables ocasiones me he encontrado con personas que constantemente critican a los demás cuando si mirasen con sinceridad su propia vida podrían criticarse con diez veces más motivos a si mismos. Creen que sembrando devastación en otros van a lidiar mejor con su propia mediocridad.
Por tanto te invito a que nunca tomes ninguna crítica como algo que afecte a tu ser. En todo caso, si es acertada, simplemente afectará a alguno de tus comportamientos. Y nunca olvides que ninguno de nosotros somos nuestros comportamientos. Nuestros comportamientos siempre se pueden cambiar y mejorar. Y es en ese punto en el que tienes que enfocar si la crítica es acertada; reflexionando y tomándola como lo que es, una oportunidad para mejorar.
El dejar de tomarse las críticas como algo personal, es absolutamente liberador.