A veces reflexionas sobre tus resultados, y crees que podrían ser mejorables. No acabas de estar satisfecho con el 100% de las cosas que te suceden y de los resultados que obtienes.

¿Te has planteado cuál es el entusiasmo que estás poniendo en tu día a día para cada uno de los proyectos en los que participas?

Cuando creas que el esfuerzo que estás aplicando a algo no está relacionado con la calidad de los resultados que obtienes, cuestiona tu entusiasmo. ¿Podría no ser el adecuado?

Es posible que cuando respondas esta pregunta acabes encontrando un posible ingrediente que falta en tu receta de acción diaria. El entusiasmo mueve el mundo. Elimina barreras y destruye cualquier obstáculo.

Trata de recuperar el entusiasmo. ¿Qué podrías hacer para incrementar tu entusiasmo? ¿Podrías desarrollar una acción más potente si hicieses lo que haces con más entusiasmo? ¿Tus resultados serían de mejor calidad?

Sabes que la respuesta es un sí rotundo, y por ello, quizá puedas dedicar un espacio de tiempo diariamente a generar el entusiasmo y estado de ánimo que necesitas para alcanzar los resultados extraordinarios que pretendes.

Cuando llegues a este punto, plantéate si verdaderamente crees que con tu entusiasmo actual es posible obtener ese resultado de alta calidad que estás esperando. No. ¿Verdad? Quizá no hay ningún secreto.

Recuerda que no hay éxito si no enfocas en positivo. Para mí, la fórmula del éxito es la siguiente :

MOTIVACIÓN + DESEO ARDIENTE + PERSEVERANCIA = ÉXITO

Cuando trabajas la parte del entusiasmo desarrollas los dos primeros sumando. Motivación y deseo ardiente son dos componentes fundamentales en el camino del éxito. Así, entusiasmo y perseverancia son dos claves fundamentales de éxito.

En una ocasión tuve la oportunidad de compartir un vuelo con una reputada persona de nuestra sociedad. Aun recuerdo cómo me explicaba la frase que aprendió de su padre cuando él era muy pequeño y le dijo : «Miguel, en la vida no podrás hacer siempre lo que te gusta. Sin embargo, debes conseguir que te guste lo que haces». Gran reflexión!!!!

Efectivamente es así. Con entusiasmo y perseverancia en nuestro día a día acabaremos generando el éxito y la felicidad que perseguimos.

Ahora ya conoces la ecuación del éxito. Sólo dependes de ti. No mires a nadie. Tú eres el único responsable de tu éxito. A por él!!!

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