¿Qué es la táctica? ¿Qué es la estrategia? ¿Cuál es la diferencia entre táctica y estrategia? ¿Cómo influyen táctica y estrategia en el éxito empresarial?

En el mundo empresarial, es bastante común asociar y confundir los conceptos de táctica y estrategia. Sin embargo, como veremos a continuación, son sustancialmente distintos. Para poder comprenderlo de una forma rápida y sencilla, podríamos decir que la táctica es algo que desarrollan los técnicos, mientras que la estrategia es una labor directiva.

Existe una cierta similitud de todo esto con el mundo militar. La estrategia es aquella que se planifica desde un despacho. Es el proceso de las grandes decisiones, donde se decide dónde realizar la guerra, contra qué enemigo,… Se trata de las grandes decisiones que marcan y definen el rumbo de un proyecto.

En este mismo ejemplo, la táctica sería la labor de campo, sobre el propio terreno, donde se deciden y llevan a cabo cuestiones operativas para conseguir esos grandes objetivos que han sido planificados y diseñados por la estrategia.

Con este ejemplo, quizá hemos podido comprender con facilidad cuál es la diferencia. Pues bien, centrándonos en el modelo empresarial, la estrategia pretende definir el rumbo de la empresa. De ella depende las grandes decisiones del negocio, como a qué nos dedicamos, en qué mercados queremos participar, cuál debe ser el posicionamiento del proyecto en el mercado, cuáles son objetivos principales que queremos alcanzar en cada caso, …

Una vez hemos definido la estrategia, es cuando empieza a funcionar y a tomar protagonismo la táctica, decidiendo cómo podemos introducirnos en ese mercado, qué acciones específicas vamos a llevar a cabo para conseguir cada uno de los objetivos planificados,…

¿Qué consecuencias puede tener la confusión de los conceptos de táctica y estrategia en las empresas?

En el mundo de la empresa, y especialmente en el de las pequeñas y medianas empresas (pymes), estos dos conceptos aparentemente están muy relacionados y vinculados entre si. De hecho, táctica y estrategia son conceptos que en multitud de casos, aun tratándose de funciones sustancialmente distintas, que incluso se deben ejecutar en momentos distintos, son desarrolladas por las mismas personas.

El hecho de que el ejecutivo esté tan ocupado con el desarrollo de las tácticas diarias, limita las posibilidades de que efectivamente pueda acometer las tareas directivas vinculadas con la estrategia de forma adecuada. Realmente quizás no se le da la importancia que realmente tiene, y así incluso encontramos casos en los que se ejecuta la táctica sin haber definido claramente y con carácter previo la estrategia.

En las grandes corporaciones esto es muy distinto. Las figuras están claramente diferenciadas, y los roles están perfectamente definidos, existiendo así una clara división y separación entre táctica y estrategia.

¿Por qué hay esas diferencias entre los resultados y el desarrollo de las grandes empresas y de las pequeñas?

La clave de estas diferencias está precisamente en que en las grandes compañías, hay personas totalmente ocupadas con esa dirección estratégica del negocio, estableciendo claramente cuáles son los objetivos y la dirección que debe emprender la empresa.

Por el contrario, en las pymes suele ocurrir justo lo contrario. Es el día a día y la excesiva carga de trabajo existente en el corto plazo lo que dificulta poder planificar el largo plazo como merece, y así, la subsistencia se ve mucho más comprometida. Esta puede ser una de las causas por las que las pymes son más vulnerables ante cambios de factores externos, donde la falta de previsión y planificación puede dificultar la supervivencia de la empresa ante las nuevas condiciones.

Parece evidente pensar que los recursos existentes en pymes son más limitados, y que en determinados casos, difícilmente podrían soportar la carga de staff directivo necesario para dimensionar los proyectos adecuadamente. Ahora bien, esto no justifica en ningún caso que la parte estratégica quede olvidada. Esas mismas personas que están asumiendo esas tareas tácticas podrían dedicar unos determinados espacios de tiempo de forma periódica y constante a lo largo del año para planificar esa estrategia que será fundamental para la subsistencia del modelo empresarial en el futuro.

De este modo vemos que no es cuestión de incrementar los recursos, sino de asignarlos adecuadamente, y establecer los procedimientos para que  táctica y estrategia sean considerados de formada adecuada en el desempeño de la actividad empresarial.

2 comentarios de “Táctica y estrategia para alcanzar el éxito en la empresa

  1. Miguel Angel dice:

    Hola Josep,

    Gracias por completar mi reflexión, trasladándola desde el plano empresarial que yo había planteado al plano personal. Estoy totalmente de acuerdo contigo en tu reflexión.

    Gracias por enriquecer el análisis como haces diariamente en cada uno de tus comentarios.

    Saludos,

    Miguel Ángel

  2. Josep Sanvisens dice:

    ¡Que distinción tan interesante! Me quedo con una idea resumen, la cual no solo sirve para la empresa, también es muy util en lel plano personal: La estrategia es decidir que quiero. La táctica es decidir que haré para lograrlo. Si la táctica es acción mas continuada, puede ocurrir que tenga un componente de obligación y de urgència que tire de nosotros, esto puede ir en detrimento de nuestra dedicación a la estrtegia, tan necesária como la táctica, pero que no conlleva el sentido de la urgéncia y corremos el riesgo de posponerla demasiado.
    ¡GRACIAS MIGUEL ANGEL!

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