Si no consigues lo que quieres de tus hijos, revisa su motivación

Como padres, una de las tareas más complejas que tenemos encomendadas es la educación y formación de nuestros hijos. Cualquier error o desviación que exista en este proyecto puede tener importantes consecuencias.

¿Cómo podríamos conseguir que nuestros hijos realizasen aquello que entendemos que es bueno para ellos?. ¿Qué podríamos hacer?.

A veces tenemos dificultades para conseguir que nuestros hijos realicen determinadas tareas que entendemos que son importantes para su formación. El problema podría estar en la motivación. Por ello, cuando nos encontremos en situaciones así, deberíamos comprobar si el niño tiene la motivación necesaria para realizar lo que nos proponemos.

Vamos a reproducir el comentario que nos ha hecho llegar Carlos Maciá, lector del blog. A través de su experiencia podemos obtener una pista de algo que podría funcionarnos para conseguir este propósito.

“Estoy muy sensibilizado con la preparación y educación de mi hija Claudia, de 9 años. En reiteradas ocasiones he tratado de que cambie las horas de televisión por la lectura. Yo dedico muchas horas a leer, y en la medida de lo posible lo hago delante de ella para que vea el ejemplo.  Intento fomentar e incentivar el hábito de la lectura en ella. Sin embargo, la atracción que siente por la televisión es muy superior al interés por la lectura. Resulta  poco habitual que lea por su propia iniciativa.

Decidí hacer una prueba. En primer lugar, analicé cuáles eran las cosas que más le satisfacían. Traté de encontrar cosas que pudiese utilizar para conseguir el fin que me proponía. Encontré que cualquier cuestión relacionada con el patinaje, o el pádel podrían ser buenos aliados para mi ensayo.

Le comenté a Claudia que por cada libro que leyese y me efectuase un resumen escrito, le daría un vale que podría canjear por tardes de patinaje sobre hielo, o por partidos de pádel conmigo.

Desde el primer momento, observé que la idea fue muy atractiva para ella. Descubrió que a través de la lectura podría conseguir dos de las cosas que más le gustaban. Al día siguiente, cuando salió del colegio, me comentó que había pedido prestado un libro en la biblioteca  para leerlo en casa, y empezar así con el programa que le había propuesto. No habían pasado ni 3 días desde entonces cuando me trajo su primer resumen. Quedé gratamente sorprendido. Parecía que mi prueba empezaba a dar el resultado que deseaba.

Un mes después, Claudia acabó leyendo 3 libros, y finalmente obtuvo su recompensa (dos tardes de patinaje, y un partido de pádel).

La experiencia ha resultado muy enriquecedora, y he encontrado una posible fórmula para que Claudia realice algo que considero muy importante”.

Como podemos observar en el relato que Carlos nos ha remitido, el motivo por el que Claudia no se había iniciado en la lectura con anterioridad no era otro que la falta de motivación para realizarlo. Su padre encontró una buena fórmula para conseguir su propósito a través de las inquietudes e intereses de Claudia. Le propuso un sistema en el que a través de la lectura, ella podría conseguir aquello que más deseaba.

De este modo, parece que la falta de resultados o acción en determinadas áreas podría no estar relacionada con la desobediencia, sino con la falta de motivación o interés. Así, como padres tenemos la responsabilidad de buscar las fórmulas necesarias para acabar motivando a nuestros hijos a hacer aquello que entendemos necesario en su formación.

Nos gustaría que compartieses con nosotros alguna experiencia en la que hayas podido conseguir determinados objetivos con tus hijos. Déjanos aquí tu comentario, y explícanos cómo lo has hecho, y qué has conseguido.

Un comentario de “Si no consigues lo que quieres de tus hijos, revisa su motivación

  1. Josep Sanvisens dice:

    Una idea del libro Como Ganar Amigos, de Dale Carnegie que nos recomendó José Mª Vicedo, es: “La forma de conseguir que otra persona haga algo que a nosotros nos interesa, es que esta persona quiera hacerlo, y para que quiera hacerlo debemos pensar y exponerle lo que ella ganará al hacerlo.”
    Si usamos esta regla con sinceridad, ánimo de ayudar y pensando en el bien de la otra persona, es una excelente manera de influir positivamente. En caso contrario seria querer manipular egoistamente.
    GRACIAS MIGUEL ANGEL

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