¿Qué relación existe entre alimentación y emociones?

Desde un punto de vista holístico el ser humano está formado por un cuerpo físico, un cuerpo mental y un cuerpo emocional. Cada uno de ellos se compone de una energía diferente y para que reine en nosotros la paz y la felicidad deben de estar los tres en armonía.

Hace miles de años la medicina china clasificó los distintos órganos relacionándolos con diferentes emociones. Como conocemos que cada alimento tiene su energía característica (que no tiene nada que ver con la energía del alimento que conocemos en occidente y a la que denominados calorías) y cada órgano vibra a una determinada energía, entonces podrás entender que en función del tipo de alimento que introduzcas a tu cuerpo, los órganos se comportarán de una manera determinada.

Además, si las emociones sabemos que son energía en movimiento, podremos establecer la relación que existe entre las emociones que puedas estar manifestando en un momento concreto, con las “apetencias” por un determinado alimento o grupo de alimentos.

De esta forma, cuando sientas la necesidad de comer algo concreto, has de pararte a pensar si es porque tu cuerpo presenta una carencia nutricional y desea que le des ese tipo de alimento porque contiene los nutrientes que necesitas o también puedes preguntarte cómo te encuentras a nivel emocional.

Si sientes frío en exceso, tu mente está dispersa y te cuesta concentrarte, presentas signos de desmineralización observa si estás consumiendo cada día alimentos como leche, yogures, dulces, solanáceas,…Tendrás que reducir la “dosis”.

Si por el contrario te notas con más calor interno de la cuenta, te sientes bloqueado, tus emociones están en exceso, comprueba si te alimentas con frecuencia a base de carnes, quesos curados, huevos, embutidos, alimentos salados o deshidratados.

En un estado u otro de los que te acabo de mencionar si deseas estar en una zona de mayor equilibrio deberás entonces consumir los siguientes alimentos con mayor frecuencia: frutas frescas, locales y de temporada; semillas y frutos secos al natural; cereales integrales; pescado; algas de mar; verduras locales y de temporada.

Juan José Vicente Baños
Licenciado en Ciencias Biológicas
Experto en Nutrición Ortomolecular y Antiaging
Naturópata.
Más información: www.nutricionydieteticanatural.es

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