A primera hora entro en una cafetería a tomar el desayuno y escucho las conversaciones de las personas que allí se encuentran. Entro en un restaurante a comer, y escucho las conversaciones de las personas que me rodean. Me ocurre lo mismo cuando voy a la peluquería, al supermercado,… Me doy cuenta que los comentarios, reflexiones, temores,… son prácticamente los mismos en todos los sitios.

¿Cómo se consigue que toda una sociedad acabe hablando de las mismas cosas? Cuando reflexiono sobre esto me doy cuenta del gran poder que tienen los medios de comunicación, que son capaces de poner en boca de una gran parte de la sociedad ideas o pensamientos orientados hacia una determinada dirección.

Descubro que el entorno tiene avidez por la información, por la última noticia. Observo personas que ven las noticias en un canal, y cuando acaba el programa, cambian de canal para ver lo mismo que ya conoce en otra cadena. ¿Tiene esto sentido? Pongo el telediario, abro un periódico, o enchufo la radio, y sólo escucho sucesos, debates absurdos que se repiten hasta la saciedad, noticias negativas, imágenes espeluznantes sobre masacres,… Llego a la conclusión de que todo esto es así porque “vende” bien. Observo que nuestra sociedad se encuentra absolutamente mediatizada, y en manos de esos medios de comunicación, capaces de mantener el temor, las dudas o la incertidumbre de aquello que deseen.

¿Cuántas veces has escuchado hablar durante esta semana de cuestiones como la posible independencia de Cataluña, el auge de determinados partidos que basan su estrategia de comunicación en el odio, la descalificación, el insulto y las amenazas, o sobre la crisis de Grecia?

¿Recuerdas que hace unos pocos meses, cuando se hablaba sobre la posible intervención de España por parte de la Unión Europea, todo el mundo tenía la famosa “prima de riesgo” en la boca?

Es sorprendente ver cómo acabamos teniendo 45 millones de analistas económicos, políticos, futbolísticos,… capaces de hablar de cuestiones de cierta complejidad, y que no hacen más que repetir y asumir como ciertas las reflexiones que desde los medios se vierten de forma constante.

¿No es esta una fórmula para someter nuestro estado de ánimo, nuestro enfoque, y en definitiva, nuestra acción hacia lo que está de moda, entendiendo como tal aquello de lo que los medios de comunicación quieren que hablemos? ¿No acabamos asumiendo como ciertas las teorías o información que recibimos por el simple hecho de que ha salido en la tele, o lo han dicho en la radio, sin contrastar la información, o someterla a un juicio para evaluar su consistencia?

¿Es posible que una sociedad genere avance manteniendo el foco en las impresentables amenazas que por redes sociales realizan representantes políticos que no serían capaces de representarse ni a sí mismos? ¿Podemos mantener el enfoque en el crecimiento mientras pensamos en la posible intervención de Grecia o su salida del Euro?

Llegado a este punto, me planteo si toda esa supuesta “información” sirve para algo. Pienso en el fontanero, en el electricista, en el contable, en mí mismo. ¿Realmente dependemos tanto de lo que nos están contando? ¿Debemos cambiar nuestro comportamiento o acción por todo ello?

¿Acabaremos consiguiendo algo más que parálisis, temor y falta de resultados cuando mantenemos el enfoque en los macro problemas del entorno?

Todos y cada uno de nosotros tenemos una determinada capacidad para hacer y resolver cuestiones. Enfocarnos en aquello que sí está bajo nuestro control permitirá acabar desarrollando acciones que generen impactos positivos. Por el contrario, enfocarnos en todo eso que no depende directamente de nosotros, ni está bajo nuestro control, no hace más que debilitar nuestra capacidad de enfoque, y por supuesto, de acción. Si todos y cada uno de los miembros de una sociedad se enfocasen en su capacidad personal, y en todo aquello que sí depende de su acción, y que se encuentra a su alcance, acabaríamos generando millones de impactos positivos de un tamaño reducido, pero que tendrían un tremendo impacto en la economía en su conjunto. El problema es que no vivimos la situación en la que nos encontramos, sino que vivimos en la situación que nos están contando o transmitiendo, y así, difícilmente haremos absolutamente nada más que justificar la falta de resultados por la situación, por el entorno, por la crisis… En definitiva, acabamos de encontrar la excusa para justificar el porqué no avanzamos, y evidentemente, no hay ninguna causa imputable a nosotros. No nos sentimos responsables de nada ¿Cuál es el resultado? Una sociedad aletargada. Una sociedad pasiva, que espera que alguien o algo acabe resolviendo su situación, sin reconocer que sólo su acción, su esfuerzo, enfoque,… serán los responsables de generar avance en sus vidas y proyectos.

¿Será capaz una sociedad o un país de generar progreso y avance mientras se enfoca en ese tipo de cuestiones? Entiendo que no. Veo un entorno atemorizado por el miedo infundado desde los medios de comunicación, desde la política,… Es precisamente ese temor el que genera la parálisis y la actitud pasiva que necesitan todos estos entes como caldo de cultivo para generar sus beneficios y resultados. Una sociedad gobernada por el temor y la pasividad es lo que necesitan para poder seguir ostentando sus cargos.

Cuando descubrimos que nuestro estado de ánimo, nuestro enfoque, y nuestra acción dependen exclusivamente de nosotros, nos damos cuenta que Grecia, la independencia de Cataluña, la prima de riesgo, o las lindezas de “Podemos” no pueden interferir en esa acción potente que llevaremos a cabo si nos enfocamos en lo que tenemos que enfocar. Es cierto que nuestros resultados van a depender en un cierto porcentaje del entorno, pero dado que eso no es algo que podamos controlar, ni sobre lo que tenemos capacidad para ejercer acción alguna, descubrimos que centrarnos en lo que SÍ está bajo nuestro control nos ayudará a multiplicar los posibles resultados.

Te invito a no enchufar la televisión, a no abrir el periódico, y a no enchufar la radio. No dejes que te “inyecten” la dosis de miedo, parálisis,… que recibes cada vez que entras en contacto con alguno de estos medios.

Cuando dejemos de prestar atención a todo esto, y lo negativo no venda, quizá entonces será cuando estaremos en condiciones de reconocer de qué somos capaces, qué podemos hacer para crecer, y empezar dar el salto que necesitamos a través del ejercicio de una acción que no depende de nada más que de nosotros mismos.

2 comentarios de “No aceptes el miedo que otros necesitan en ti

  1. juan manuel dice:

    Verdaderamente se agradece enormemente este articulo(tambien los otros) pero en especial este, ya que no solo en españa, tambien en todo el mundo (yo estoy en Mexico) se siente este ambiente de miedo e incertidumbre por lo que pasa y puede pasar en nuestros respectivos paises y el mundo en general, y yo he llegado a una conclusion parecida en mi entorno, en mi pais es la crisis financiera global y el narco (que claro que existe e impacta de manera negativa en la economia y la sociedad) y lo que de ello informan los medios masivos, pero yo veo que cada que llega un dia festivo, digamos navidad, 10 de mayo, etc, los centros comerciales estan a reventar los restaurantes llenos, entonces yo reflexiono y me digo…..claro que hay dinero!! claro que existen las oportunidades, pero alguien tiene especial interes en «fabricar» crisis y liberar un miedo tremendo en la poblacion…el mundo entero esta lleno de riquezas y oportunidades pero muchas veces nos paraliza el temor y la apatia presisamente al escuchar en todos lugares de miedo, de temor, de crisis, de delincuencia, etc, yo no soy analista financiero, ni politico, ni economista, y claro que percibo que existe una situacion anormal en el mundo y existe gente que lo padece y lo sufre todos los dias pero enfocandonos en todo lo negativo no avanzaremos ni un paso, como bien lo expones en tu articulo, estoy de acuerdo contigo en que si cada uno de nosostros hacemos lo que nos toca todos los dias sin detenernos a escuchar solo malas noticias, el mundo no estaria como esta en este momento, yo por mi parte no veo noticias ni leo periodicos, no me contamino de ese negativismo, ya tengo suficiente con cambiar mi vida para mejor como para desanimarme.
    gracias y mi mas sincera admiracion al equipo de maximo potencial, que aun y con lo que se dice de la situacion en España, ustedes «van derecho y no se quitan» como decimos en Mexico, y seguramente existen muchos Españoles que piensas como ustedes, un saludo y un abrazo a toda esa gente que es la hace el cambio en el mundo entero.

    juan manuel b.g.

  2. Josep Sanvisens dice:

    Un mensaje claro y valiente.
    Es duro reconocer que el salto que necesitamos hacer depende únicamente del ejercicio de nuestra acción, que somos responsables al ciento por ciento de nuestros resultados. Pero una vez aceptemos de verdad esta idea, no aceptaremos el miedo que otros necesitan en nosotros, nos enfocaremos en lo que SI queremos y pasaremos a la acción para conseguirlo, en vez de gastar energia en criticar, quejarnos y temer lo que NO queremos.
    La diferéncia es tan importante como, controlar nuestra vida o vivir controlados por los demás y las circunstáncias.
    ¡GRACIAS MIGUEL ANGEL!

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