¿Por qué nos sentimos bien o mal haciendo determinadas cosas? ¿Qué cosas nos hacen sentir mejor? ¿Por qué hay acciones que aún gustándonos, nos sentimos mal cuando las hacemos?

Seguro que algunas de estas preguntas nos las hemos realizado en ocasiones, y probablemente no hemos sido capaces de encontrar una respuesta «lógica». ¿Verdad? Pues bien, en este artículo vamos a tratar de responder cuál podría ser una de las posibles causas.

Nuestra formación, nuestras vivencias personales, nuestra experiencia, el entorno en el que vivimos, la educación que hemos recibido, … han ido conformando en nosotros unos valores, que acaban suponiendo nuestra constitución personal. Es el código ético que rige nuestra conciencia, y en base a él, acabamos juzgando muchas de las cuestiones que suceden en nuestro día a día.

Lo creamos o no, lo sepamos o no, todos tenemos unos valores. La cuestión es que aunque no los hayamos identificado como tal, éstos están gobernando cada segundo de nuestra vida, y cuando analizamos nuestra acción con el filtro de esos valores que nos rigen, aparecen las sensaciones de satisfacción, felicidad, infelicidad, inconformismo, frustración, culpabilidad,…

¿Por qué nos sentimos mal cuando hacemos algo? ¿Es posible que esa acción que acabamos de realizar esté en conflicto con alguno de los valores que nos gobiernan? ¿Por qué nos sentimos bien cuando hacemos determinadas acciones?

Vamos a proponer un ejercicio que quizá pueda sernos de utilidad para conocernos mejor, y ver si efectivamente muchos de los sentimientos que estamos desarrollando podrían estar relacionados con esto.

Para ello propondremos una lista con algunos de los valores que podrían ser importantes para nosotros :

Alegría, amabilidad, ambición, calidad, capacidad, competencia, contribución, creatividad, dinamismo, disciplina, eficacia, energía, entusiasmo, excelencia, familia, fiabilidad, fidelidad, flexibilidad, innovación, integridad, liderazgo, organización, profesionalidad, rapidez, seguridad, servicio al cliente o los demás, trabajo en equipo, acción,…

Aunque podríamos encontrar muchísimos más, aquí recogemos algunos de los más importantes.

Ahora, tratemos de seleccionar aquellos 10 que sean más significativos para nosotros. Una vez seleccionados, tratemos de ordenarlos según la importancia, situando en primer lugar aquél que entendamos como más importante, y a continuación los demás en orden decreciente.

Cuando hayamos concluido este ejercicio habremos obtenido nuestra «constitución» personal. Habremos llegado así a identificar qué cosas son importantes para el gobierno de nuestra vida, y podremos contar con esa lista ordenada por importancia que nos será de utilidad en la resolución de las cuestiones más complejas que se nos presenten en nuestra vida.

Volvamos ahora a las preguntas iniciales. ¿Por qué tenemos sensaciones encontradas sobre alguna cuestión cuando hacemos algo?

Para responder esta pregunta, nos ayudaremos de la lista de valores ordenada que acabamos de confeccionar. ¿Es posible que esa cuestión entre en conflicto de algún modo con alguno de estos valores que hemos identificado? Es muy probable que acabemos de descubrir que efectivamente es así, y esta puede ser la razón por la que realizar determinadas acciones que supuestamente son de nuestro agrado, acaban generando una sensación de contrariedad debido al conflicto existente con alguno de nuestros valores principales. Habremos descubierto así el motivo de esas sensaciones.

¿Qué pasaría si ahora que conocemos nuestro decálogo de valores tratamos de enfocar toda nuestra acción hacia cuestiones que estén directamente relacionadas y en sintonía con ellos?  Llegaremos así a la conclusión de que si enfocamos nuestra acción en la dirección de nuestros valores, y somos capaces de generar avance en ese sentido generaremos sensaciones de realización y satisfacción que acabarán contribuyendo a nuestro bienestar personal.

¿Cómo podría cambiar tu vida si ahora que conoces cuál es tu «constitución personal» te comprometieses a ser más selectivo en tus acciones, y acabases haciendo solo aquellas que se encuentran en sintonía con tus valores?

Esperamos que este ejercicio que aquí proponemos sea de utilidad para ti, y te agradeceremos nos dejes tus sensaciones, comentarios, opiniones,… a modo de comentario más abajo.

Un comentario de “La respuesta a tus preguntas se encuentra en los valores

  1. ldiazcor dice:

    Hola soy seguidor del blog y usuario del focus planner, estoy entusiasmado con todo vuestro trabajo, felicitaciones! Me parece muy interesante este tema sobre la clarificación de los valores fundamentales de cada uno, cómo constitución personal. Personalmente, me gustaría profundizar en el tema, ya que es una cuestión que a primera vista parece sencilla pero una vez te pones a pensar resulta complicado. Alguna ayuda, sugerencia lectura etc? Gracias!

Deja un comentario

* El descuento es solo valido para España y para tu primer pedido con el cupón

¡Gracias por suscribirte!

¡AHORA SOLO FALTA UNA COSA!

Te hemos envíado un email de confirmación para que podamos verificar que es una persona real. Cuando confirme su email, le llevará automáticamente a una página de Máximo Potencial donde descargará el Audiolibro y verás el código del cupón de descuento.