El deseo de crecimiento es algo muy habitual. De forma frecuente, pretendemos el crecimiento en el tamaño de nuestras empresas. ¿Cuántas empresas hablan de departamentos en sus empresas que no existen, o de diferentes extensiones de teléfono que son atendidas por la misma persona?. Esto no es más que un deseo de dar la impresión de un mayor tamaño del existente verdaderamente. Esto ocurre porque parece que aquellas empresas más grandes, con más volúmen o con más personas tienen más importancia o relevancia que aquellas de reducidas dimensiones.

Sin embargo, las empresas pequeñas tienen su encanto, y considerables ventajas. De este modo, concluimos que el tamaño SÍ importa, y que en este caso, además genera importantes ventajas a favor de las pequeñas estructuras, entre las que destacamos :

– Accesibilidad

Las empresas más pequeñas son más accesibles. Permiten un contacto y un trato más directo y rápido que las grandes corporaciones. Esto es un factor diferencial importante que sin duda sitúa en una mejor competitiva a las empresas de reducidas dimensiones respecto a las más grandes.

– Interacción

En las grandes empresas, los clientes pueden necesitar hablar con múltiples personas hasta llegar a conseguir su objetivo. En cambio, en el caso de las pequeñas empresas, el diálogo y la interacción es mucho más sencilla, pudiendo generar un diálogo más fluido y estable con las personas de contacto habitual.

– Especialización

La excesiva oferta de productos de las grandes empresas no debe preocupar a las pequeñas. Precisamente, aún a pesar de contar con recursos limitados, las pequeñas empresas se concentran menos en la excesiva oferta, pero dan más importancia a la calidad de los productos. Los clientes, generalmente encuentran una mejor respuesta a sus necesidades en las pequeñas empresas, que conceden más importancia al desarrollo correcto de productos que a la oferta excesiva.

– Velocidad

En el caso de las grandes empresas, la velocidad de acción es muy inferior a lo que encontramos habitualmente en las empresas pequeñas. Cualquier cuestión, por simple que sea, puede llegar a eternizarse en las grandes estructuras, y ello les impide ofrecer una respuesta ágil y eficiente al mercado. Las pequeñas empresas se caracterizan por contar con períodos de respuesta, de fabricación,… muy inferiores, y ello les sitúa en una situación de clara ventaja competitiva.

Por lo tanto, aquellas personas/empresas obsesionadas con el tamaño y con el crecimiento de sus empresas, deben considerar que el crecimiento no sólo puede ayudar a conseguir más clientes y beneficios, sino a poder llegar a perder parte de los existentes.

Podéis leer el artículo completo en inglés AQUÍ.

Deja un comentario

* El descuento es solo valido para España y para tu primer pedido con el cupón

¡Gracias por suscribirte!

¡AHORA SOLO FALTA UNA COSA!

Te hemos envíado un email de confirmación para que podamos verificar que es una persona real. Cuando confirme su email, le llevará automáticamente a una página de Máximo Potencial donde descargará el Audiolibro y verás el código del cupón de descuento.