La diferenciación es un elemento fundamental para destacarnos de nuestra competencia. En muchas ocasiones, libramos la batalla en torno al precio. Sin embargo, debemos conseguir ofrecer algo más que precios bajos para trasladar al consumidor el verdadero valor de nuestra empresa o producto.

El precio de un producto, no es más que lo que el cliente está dispuesto a pagar por él. Por ello, resulta importante transmitir y comunicar los verdaderos valores del producto, y el valor añadido que el cliente obtendrá con el mismo.

Os adjunto un artículo que aborda estas cuestiones. En él aparecen algunos consejos para conseguir este objetivo :

1 – Estar cerca del cliente.

Conocer los hábitos de consumo, las necesidades del cliente, cómo toma ésta las decisiones de compra,… nos ayudará en nuestra estrategia de generar valor. Si conocemos mejor sus necesidades y hábitos de consumo podremos adaptar mejor nuestro producto.

2 – Compromiso de valor

Toda nuestra organización debe conocer los compromisos de valor de nuestro producto.

3 – Cumplir las expectativas

Debemos cumplir con las expectativas generadas al consumidor. Si no se cumplen, trabaja para solucionarlo.

Podéis leer el artículo completo en inglés AQUÍ.

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