Las relaciones que mantengamos con los demás puede ser uno de nuestros mejores activos. Es importante desarrollar y mantener una importante red de contactos con los que poder interactuar para cualquier cuestión de mutuo beneficio.

Para desarrollar una adecuada gestión de networking te proponemos :

1. – Puntualidad.
Es importante llegar a las jornadas de networking con la máxima antelación posible, y siempre antes de que se inicie el evento. Si lo haces así podrás interactuar con otras personas desde el principio, iniciando conversaciones por ti mismo, que difícilmente podrías mantener una vez iniciado el acto.

2. – Elevator speech.
La pregunta más frecuente en este tipo de actos es “a qué te dedicas”. Debes tener preparada la respuesta para captar la atención de tu interlocutor con pocas palabras y en pocos segundos. Se trata de poder transmitir de forma muy breve y concisa tu actividad de tal forma que pueda despertar su interés.

3. – Contar tu historia anecdótica
Una vez has contado a qué te dedicas a través del “elevator speech”, es momento de poder contar alguna historia sobre tu proyecto. Tus inicios, tu trayectoria, o tus anécdotas te pueden servir para que el interlocutor te recuerde en el futuro. Debes intentar que tu mensaje genere una llamada de atención que le permita recordarte. Si hay algún hito histórico que sea relevante, manténlo en reserva para poder comunicarlo. En el futuro, cuando contactes con esta persona, podrás recordarle tu nombre, y volver a citar la anécdota. Así será más fácil que te recuerde.

4. – Escucha activa
Las personas nos sentimos valoradas cuando nuestro interlocutor nos escucha activamente. Desarrolla el arte de la escucha, y practícalo. Tu interlocutor se sentirá valorado.

5. – Los monólogos no te ayudan
El encuentro debe ser un intercambio de información. No trates de abrumar a tu interlocutor con datos, información,… que le pueda dar la sensación de que estás monopolizando la conversación. Si lo haces así no conseguirás lo que pretendíamos en el punto anterior.

6. – Registro
El contacto puede nacer en esa jornada de networking, pero debes tener la precaución de mantenerlo vivo a lo largo del tiempo. Para ello, es fundamental que lo registres en una agenda o aplicación donde puedas obtener rápidamente los datos de todas las personas que han ido pasando por tu vida. Es importante que registres cualquier dato o anécdota que te pueda servir en el futuro para identificarlo, para recordar sus intereses,… Esto, que a priori parece complejo es tan sencillo como registrar dónde lo conociste, a qué se dedicaba, quién te lo presentó, y cualquier otro dato o anécdota que te haya contado, o que haya sucedido en cualquiera de tus encuentros. Toda esta información será muy valiosa para futuros encuentros.
Además, poder disponer de la información bien clasificada y ordenada te permitirá obtener un listado de personas que podrían estar interesadas en alguna actividad tuya en el futuro.

7. – Mantener vivo el contacto
Para que el contacto sea efectivo debes mantenerlo activo. Para ello, es necesario que con cierta periodicidad encuentres un motivo para mantener el contacto (remitir cualquier información que pueda ser de su interés, …). Esto debe ser desarrollado con la mayor naturalidad posible, y siempre evitando situaciones forzadas.

Si como decíamos al principio, los contactos son activos importantes, es necesario generarlos y cuidarlos adecuadamente.

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