El mundo digital en que vivimos nos tiene abducidos por el exceso de información. Nuestras vidas se encuentran impactadas de forma constante por la información que recibimos a través del mundo digital, y ello podría suponer una pérdida en la efectividad o productividad.

Debemos realizar un pequeño análisis de nuestra situación para seguir buscando la satisfacción en las cuestiones verdaderamente importantes, y no tanto en cuestiones de nula importancia que sólo nos generan gratificación inmediata.

Seguidamente proponemos siete prácticas para recuperar los hábitos importantes en tu vida.

1 – Analizá qué está pasando con tu atención.

Durante las próximas 24 horas, puedes registrar cuántas veces pierdes la concentración debido a la necesidad de comprobar inputs digitales (e-mail, whatsapp, twitter, facebook,…), o simplemente cada vez que cojas el móvil para ver si hay alguna llamada, o decides abrir el explorador web para ver algo. Cada vez que dejes de hacer lo que estabas haciendo para comprobar alguno de estos inputs, realiza una anotación.

Al final de esas 24 horas podrás comprobar la magnitud de tu distracción.

2 – Invierte unos minutos cada día para escribir las 2 ó 3 cuestiones más importantes que necesitas realizar al día siguiente, y marca una franja horaria para llevarlas a cabo. Esta actividad pretende realizar una planificación de las actividades más importantes a realizar durante la próxima jornada.

3 – Realiza lo más importante al principio de cada mañana. Apaga todo tu entorno digital durante los primeros 90 minutos de tu jornada laboral. Comprobarás que tendrás una productividad muy superior a la que alcanzarás el resto del día.

4 – Elimina la información «no productiva». ¿Has invertido algún tiempo recientemente para ver la relevancia de tu nombre en Google?. ¿Compruebas periódicamente la cantidad de seguidores que tienes en Twitter?. ¿Accedes a Facebook para ver si crece el número de amigos?. Todo esto genera poca productividad, y debes eliminarlo de tu actividad diaria, si es el caso.

5 – Realiza una lista de todo aquello que pase por tu mente. Dado que la capacidad de nuestra mente es finita, trata de eliminar cualquier fuente de distracción. Trata de escribir todo lo que puedas realizar o analizar con posterioridad, y que esté consumiendo recursos en tu interior. Tu mente debe estar concentrada en la tarea que estás ejecutando, y debe evitar cualquier distracción que no tenga nada que ver con la tarea actual. Simplemente crea una lista de tareas con todo aquello que se te vaya ocurriendo.

6 – Cada vez que interactúes con el mundo digital, pregúntate : ¿Es así como puedo aprovechar mejor mi tiempo en este momento?.

En muchas ocasiones, la respuesta será SÍ. Si este es el caso, no lo dudes y haz lo que tenías pensado. Si la respuesta no es un rotundo SÍ, piensa cómo puedes optimizar tu tiempo, y hazlo.

7 – Entrena tu capacidad de concentrar tu atención. Una buena práctica puede ser leer más libros. Estar concentrado en la lectura puede ser una buena forma de aprender a concentrarte, y evitar cualquier fuente de distracción.

Otra alternativa podría ser realizar una meditación diaria en la que controles tu respiración durante unos minutos. Esto será una excelente oportunidad no sólo para aprender a concentrar tu atención, sino también para aprender a relajarte.

En el contexto digital actual, es absolutamente necesario volver a establecer límites en nuestras vidas para no perder nuestra actividad vital y productividad.

Puedes leer el artículo completo en inglés de la Harvard Business Review AQUÍ.

¿Sientes que el mundo digital ha reducido tu productividad?. ¿Te ocurren algunas de las cosas que aquí comentamos?. Déjanos tu comentario y comparte tu experiencia con nosotros.

Deja un comentario