«Si un hombre no sabe a qué puerto navega, ningún viento le es favorable» – Séneca

Las personas que establecen metas por escrito consiguen habitualmente resultados de mayor consistencia y envergadura que aquellas que no lo hacen. Debemos prestar especial atención al término “por escrito”, pues efectivamente, todo aquello que no conste por escrito y que simplemente lo mantengamos en nuestra mente, puede ser más una intención que una meta.

El establecimiento de metas por escrito es algo que puede ayudarnos a conseguir los objetivos que pretendamos conseguir en nuestras carreras profesionales, o en nuestras vidas. A continuación vamos a enumerar 5 razones por la que debemos establecer metas.

1 – Cuando establecemos una meta, estamos tratando de alcanzar algo que nos apasiona. El hecho de enfocarnos hacia ello es algo que despierta pasión y satisfacción en nuestro día a día. Trabajar por conseguir una meta es un desafío. Un reto inspirador que mejora nuestra motivación.

2 – Cuando establecemos metas, estamos “escribiendo” en la parte subconsciente de nuestra mente lo que queremos. Ello hace que el subconsciente se enfoque claramente en aquello que detecta que es importante para nosotros, apartándonos de todas aquellas otras cuestiones que de algún modo no están alineadas con la meta.

3 – Nos permite sentirnos al mando de nuestra vida. En cierta medida, somos nosotros los que estamos dirigiendo nuestras vidas hacia las metas que nos proponemos. Ese grado de certidumbre y de control hace que nos sintamos bien durante el camino. Nuestras vidas no están en manos de terceras personas, sino que somos nosotros quienes las dirigimos.

4 – Es habitual que durante el camino hacia la consecución de la meta surjan dificultades, obstáculos,… Establecer las metas de forma clara por escrito es algo que nos ayudará a reenfocarnos sea cual sea la dificultad que encontremos en el camino. Cuando aparezcan las dudas, siempre tendremos ocasión de releer lo que pretendíamos alcanzar. Es una forma extraordinaria de reenfocarnos durante el viaje.

5 – Nos ayuda a ser extremadamente selectivos. Cuando no tenemos metas establecidas, cualquier cosa podría ser buena. Sin embargo, en el momento establecemos metas, adquirimos la capacidad de seleccionar rápida y claramente qué es lo que se encuentra alineado en la dirección que perseguimos. Nos permite una extrema claridad en todo momento respecto a lo que perseguimos, y así, cualquier cuestión que se nos cruce en el camino es fácilmente identificable en términos de acercamiento o alejamiento respecto a la meta. El hecho de poder ser tan selectivos nos permite alcanzar el objetivo con mayor facilidad y rapidez.

En cualquier caso, establecer metas es un hábito que nos ayudará a generar valor en nuestros resultados, en término de calidad y velocidad en la consecución.

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