Parece difícil entender que para poder ayudar a los demás es imprescindible empezar por dedicarte tiempo a ti mismo. ¿Egoísmo? No. Es cuestión de lógica. Si no partimos de una situación de fortaleza personal, difícilmente podremos dedicar tiempo, energía o recursos propios a los demás. Ya conocemos aquello de que «no podemos dar lo que no tenemos».

Para la mejor comprensión de esta cuestión utilizaremos un ejemplo. Pensemos en el protocolo de seguridad que nos explican en los aviones antes de iniciar nuestro viaje. Nos advierten del procedimiento de actuación a seguir en el supuesto de que ocurran una serie de percances, y cómo debemos reaccionar ante cada uno de ellos.

En el supuesto de despresurización en la cabina, nos solicitan utilizar una máscara de óxigeno, que debemos aplicar sobre nuestra cara. Nos advierten expresamente que en caso de viajar con niños, debemos aplicar nuestra máscara en primer lugar, y una vez contemos con ella, entonces sí la podremos aplicar sobre la cara de nuestros acompañantes. Este podría resultar un ejemplo que ilustraría bien la idea que intentamos transmitir en este artículo, en el que para ayudar a los demás, debemos empezar trabajando nuestra fortaleza personal.

Cuando optas por dedicarte tiempo a ti mismo, encontrarás la forma de sentirte bien, y con ello, será más fácil que puedas irradiar tu felicidad y fortaleza a tu entorno. Sin embargo, con más frecuencia de la deseable, nos ocupamos del trabajo, del entorno familiar, de los problemas de nuestros amigos y de otras muchas responsabilidades que tenemos, dejando así nuestro cuidado personal para el final.

Nos podemos llegar a sentir egoístas por estar haciendo algo para nosotros, en lugar de para los demás. Parece que nos sentimos mejor cuando lo que hacemos es para los demás, y no para nosotros mismos, pues evitamos así el desarrollo de un sentimiento de culpabilidad que ni mucho menos puede resultar agradable. De este modo, para evitar sentirnos mal, acabamos dejando lo nuestro para el final, y en muchos casos, incluso ni tan siquiera llegamos a desarrollarlo.

Si entiendes que dedicarte tiempo a ti mismo no es un acto de egoísmo, sino algo necesario para poder alcanzar la situación de fortaleza que te permita desarrollar cuantas actividades sean necesarias en tu entorno te ayudará a eliminar ese sentimiento de duda o culpabilidad. Será así, y sólo así como podrás seguir pensando y ayudando a los demás.

¿Qué actividades podríamos llevar a cabo para mejorar la fortaleza personal?

1 – Practicar deporte de forma habitual.

2 – Planificar los objetivos que deseamos alcanzar y establecer prioridades. Determinar qué es lo que queremos alcanzar, y enfocarnos en ello de forma ordenada a través de las prioridades establecidas, obviando el ruído del entorno, nos ayudará a generar una claridad en nuestra acción del día a día.

3 – Desarrollar un plan de alimentación adecuado. Un buen plan de alimentación nos ayudará a obtener los niveles de energía adecuados para desarrollar nuestra actividad de forma extraordinaria.

4 – Planificar actividades que nos ayuden a sentirnos bien, y a alcanzar una motivación personal excelente. Contar con buenas dosis de motivación personal será un gran aliado para desarrollar nuestro día a día, y contar con la energía necesaria para desarrollar nuestras acciones.

 5 – Reservar un tiempo diario para la reflexión personal. Se trata de establecer un espacio de tiempo para encontramos con nosotros mismos en el que podamos pensar e idear las estrategias que debemos desempeñar.

Si se te ocurren otras ideas o actividades para conseguir dedicarte tiempo a ti mismo de forma efectiva, cuéntanoslo dejando aquí tu comentario.

2 comentarios de “5 actividades que te ayudarán a dedicarte tiempo a ti mismo para poder ayudar a los demás

  1. Charly dice:

    Miguel Ángel la analogía de lo que tratas de explicar a través de ese ejemplo que has seleccionado es muy bueno. Efectivamente, nunca me lo había imaginado así, pero tienes toda la razón. Siempre pensamos en hacer algo para los demás, y dado que nuestros asuntos no tienen alarma, acabamos dejándolos para el final, e incluso sin llevar a la práctica. Ocuparse del «yo» en primer lugar para poder ayudar a los demás es un enfoque novedoso que me ha sorprendido.

    Creo que este artículo da para pensar. Pone de manifiesto la necesidad de replantear la manera de afrontar las cosas y establecer prioridades.

    Muchas gracias por tu artículo.

    Charly

  2. Josep Sanvisens dice:

    Totalmente de acuerdo Miguel Angel.
    Administrar el tiempo, o mejor dicho administrar tareas dentro del tiempo, es tan importante como administrar la propia vida, porque la vida esta hecha de tiempo.
    Has descrito cinco actividades muy importantes. ¿Alguna otra idea? Quizás podria añadirse saber decir NO a lo menos importante para poder decir SI a lo que realmente importa y aquí estaria incluido nuestro plan de ayudar a los demás.
    GRACIAS POR ESCRIBIR

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